miércoles, 7 de mayo de 2014

Cine Barato: Need for Speed – La película


Voy a ser el primero en admitirlo: este simplemente no es mi tipo de película. Soy un fan de muchas cosas, pero a  diferencia de la mayoría de personas (léase “hombres”), los automóviles nunca han estado en mi lista. La comparación más obvia que se puede hacer a esta cinta es la franquicia de “Rápido y Furioso”, la cual nunca me ha llamado la atención ¿Por qué vi esta película entonces? Porque recuerdo el nombre de cuando era joven. Quizás ya no sea el mismo renombre del que gozaba la serie Need for Speed (honestamente no tengo idea que tan bien le vaya en la actualidad), pero cuando era joven era muy probablemente la serie de videojuegos de carreras más popular del momento. Así que, técnicamente esta película cuenta como una adaptación al cine de un videojuego ¿O no? Pues tal vez, después de todo no se necesita mucho cuando la única premisa que tienes es un pretexto para tener en pantalla un montón de carros de súper lujo compitiendo uno contra otro.
Así pues, el pretexto la historia en este caso nos muestra las hazañas de Tobey Marshall (Aaron Paul) y sus varias proezas automovilísticas que, por alguna razón, son la evidencia necesaria para probar que es inocente de un crimen por el que fue encarcelado. Sé que la siguiente analogía va a sonar extraordinariamente bizarra, pero ¿Saben a qué me recordó esta película? Al anime de Yu-gi-oh. Déjenme explicar: Mientras que en esa serie aparentemente el juego de cartas coleccionables para niños era la razón y la solución a todos los problemas de ese mundo, en Need for Speed, aparentemente todos los problemas y soluciones del mundo se crean y/o resuelven en carreras de vehículos de lujo.
No hay forma de suavizar el golpe, así que simplemente lo diré: esta película es mala. Aaron Paul con el rol principal muestra cierto carisma, pero carece de presencia para ser un verdadero rival para nombres como Vin Diesel o Nicolase Cage y esta comparación solo la hago porque la misma película quiere pintar a su héroe como uno de los personajes que estos actores interpretarían, mientras que el resto del reparto es completamente genérico. La historia tiene más hoyos e incoherencias de las que puedo contar, y tristemente no puedo nombrarlas ya que explicar muchos de esos problemas resultaría en dar demasiados spoilers. Solo puedo decir que muchas de las escenas que serian verdaderamente emocionantes y llenas de tención ya fueron arruinadas por el propio tráiler de esta película
La película es mala, probablemente la más tonta que he visto en lo que va del año, pero eso no significa que sea una mala experiencia. Me explico: Es como comer algo de comida chatarra, es cierto que probablemente sea poco nutritivo y al final no te deja absolutamente nada bueno, pero ¡Al diablo con eso! A veces simplemente tienes antojo de unas papas grasientas con limón y sal, no hay nada malo en ello. Aparte de esto debo de admitir que respeto este film por dos razones principalmente: 1.- En una época donde los efectos de computadora están a la orden del día, es verdaderamente admirable que una producción no se vaya por la vía fácil que estos efectos representan y en su lugar opte por filmar coreografías utilizando carros reales (la mayor parte del tiempo, por lo menos). 2.- Como ya dije al principio, este no es mi tipo de película, pero aun así logro mantenerme entretenido por un rato. Solo puedo recomendar ver esta cinta en la pantalla grande si se es un gran fan del automovilismo, para todos los demás, será una renta divertida cuando salga en DVD o Netflix.
Aparentemente a Jesse Pinkman no le fue del todo mal como piloto de autos, veamos que tan bien le va a su ex-compañero Heisenberg cuando tenga que pelear contra Godzilla en unos cuantos días.


Need for Speed-La película:    7/10

Mejor que: Rápido y Furioso 1 (que sinceramente es la única que he visto de esa serie)
No tan buena como: 60 Segundos
 


lunes, 5 de mayo de 2014

Odio los lunes y Twitter


Además de los lunes también odio Twitter. Aunque debo ser el primero en admitirlo, quizás ese odio (como la mayoría de odios) solo nace de la ignorancia. Simplemente no entiendo que es tan atrayente sobre el twitter que aparentemente todo el mundo que esta “in” tiene una cuenta en esa cosa. Tal vez sea solo mi mentalidad arcaica, después de todo yo vengo de un tiempo mucho más simple que el actual. Quizás resulte difícil de creer pero cuando yo era joven, ya hace muchas lunas, cuando el internet no existía como lo conocemos ahora y un celular que pudiera hacer cualquier otra cosa aparte de recibir y hacer llamadas telefónicas era de alta tecnología, si querías ser un stalker y “seguir” a alguien, tenias que poner mucho más empeño que dar un par de clicks en una computadora. En ese entonces tenias que ser cuidadoso si estabas siguiendo a alguien para que ese alguien no te descubriera, primero porque estaba mal visto por la sociedad y segundo porque probablemente era ilegal.
No es que mi vida sea una montaña rusa de emociones, de hecho si fuera un poco más monótona seria ridículamente insoportable, pero ¿De verdad en un momento de aburrimiento no hay nada mejor que hacer que usar Twitter para ver que desayunó tal o cual persona? Y es curioso, porque muchas gentes “famosas” que se quejan de que invaden su privacidad son las primeras personas en decir “síganme en Twitter”. Además ¿No es un poco enfermizo querer que un completo desconocido esté al tanto de cada uno de tus movimientos?
 

No es que vea a Twitter como un completo desperdicio, supongo que es una buena fuente de información para estar al tanto de noticias relevantes en el mundo, algo así como la evolución actual de lo que antes era tomar un periódico, hojearlo y leer solamente los encabezados de los artículos en lugar de sentarse a leer el periódico completo. Pero para estar en contacto con otra persona… no sé, simplemente no me convence ¿Qué no hay otras formas de estar en contacto con alguien mediante lo que ahora conocemos como redes sociales? Como Facebook, Blogger o MySpace, aunque ahora que lo pienso ¿Aun existe MySpace? Por ejemplo, en Facebook o Blogger puedes publicar fotos o video o escribir lo que se te dé la gana y compartirlo con el mundo, sin una restricción de tantos o cuantos caracteres. Yo lo veo como ir a un puesto de comida rápida y tener la opción entre comer una hamburguesa completa o solo el  pan, y la segunda opción simplemente no tiene sentido para mi (y no, para bien o para mal no me están pagando por hablar bien de Facebook ni de Blogger). Menos mal que estos servicios son relativamente gratuitos, después de dar click en el botón de “Aceptar” a una página interminable de condiciones de uso que no creo que alguien jamás se haya tomado el tiempo de leer detenidamente, claro está.
No sé. Quizás “odio” sea una palabra muy fuerte para este caso, quizás solo sea confusión y nada más. Lo que sí puedo decir que odio es a la gente que siempre anda diciendo “síganme en Twitter”, ya que me parecen personas banales, desesperadas por atención, que quieren ser el centro del universo, egocéntricos que creen que su opinión de verdad es valiosa para el resto de la humanidad y  que por algún motivo temen tanto a la soledad que quieren ser monitoreados por gente que nunca han visto en su vida (y que probablemente nunca conocerán).
Y por eso odio Twitter. Y también los lunes.
Por cierto, síganme en Twitter en @Erregon

miércoles, 30 de abril de 2014

Cine barato: Línea de Fuego


Esta es la primera película estrenada este año que veo y que no es una secuela, que no está basada en un libro o comic, que no es un reboot, que no está basada en hechos históricos o que no es un comercial de juguetes. Es la primera película “original” que he visto durante este año y si esto es lo mejor que Hollywood puede ofrecer si tener que apoyarse en algo, prefiero quedarme con mis reboots, adaptaciones y secuelas, gracias.
“Línea de Fuego” nos cuenta la historia de un ex agente de la DEA que, que tras terminar una operación encubierta no del todo bien, decide retirarse a un pequeño pueblo y tener una vida más tranquila junto a su hija, sin embargo su pasado regresa a complicar lo que en un principio parecía un nuevo comienzo para su familia. Esa descripción suena lo suficientemente interesante para hacer una película ¿o no? Por lo menos a mí me lo parece, el problema es que la ejecución es tan mediocre que es difícil recordar algo de la cinta después de que esta termina.
Esta película se me figura al capítulo piloto de una serie de televisión ochentera que en su momento nadie quiso hacer. Me imagino que un productor leyó el guion y como en se mencionaba las palabras “laboratorio metanfetamina”, simplemente dejo de leer el resto y dio luz verde al proyecto porque esas palabras salen en Breaking Bad y esa serie es un éxito.
Más de la mitad del film se dedica a presentarnos personaje tras personaje que a fin de cuentas no logran enganchar al espectador. Es cierto que las situaciones se van complicando poco a poco pero en ningún momento me sentí  “al borde de mi asiento” como dicen. Es como estar sentado en un carrito de montaña rusa y empiezas a subir esa primera rampa que se ve cada vez más y más alta, pero toma tanto tiempo que te preguntas si el carrito no está descompuesto, y una vez que llegas a la sima de lo que parecieron varios metro y estás listo para la emocionante bajada, te das cuenta que esa bajada si es emocionante, pero solo duro un par de segundos a lo mucho.
En mi opinión, la película comete del peor pecado que puede hacer una cinta: es aburrida. No puedo decir que es mala (ni siquiera llega a eso) simplemente es aburrida. Siempre me gusta tratar de ver algo positivo hasta en la peor película, pero en este caso no me viene a la mente absolutamente nada realmente destacable de esta producción. Cuando no hay nada bueno que decir de algo, mejor no decir nada.

Línea de Fuego: 5/10

Mejor que: Lavar los trastes, supongo.
Peor que: Cualquier película de acción o intriga que pueda recordar
 


lunes, 28 de abril de 2014

Odio los lunes y los zombis


Además de los lunes también odio a los zombis. Suena obvio, lo sé ¿A quién podría gustarle un cadáver caminante cuyo único objetivo es devorar la carne de los vivos? Quizás a un necrófilo muy enfermo… pero estoy divagando. Para ser más especifico, odio que los zombis tengan tanta exposición en la cultura popular en tiempos recientes.
Los zombis en la cultura popular no son nada nuevo y francamente no serian el fenómeno que son ahora sin George A. Romero y su “Night of the living dead” de 1968. Simplemente no eran lo primero que venía a la mente cuando alguien decía “película de monstruos”, siempre era eclipsado por otras creaturas de la noche como vampiros, momias, hombres lobo o fantasmas, mientras que ahora, gracias a franquicias como “The Walking Dead”, los muertos vivientes están en todos lados.
No voy a decir que los zombis me gustaban desde antes de que fueran populares (no tengo una camisa de franela a cuadros ni un sombrero pretencioso y no compro café en Starbucks como para decir algo así), solo digo que mi gusto se ha perdido un poco porque ahora todo el mundo es un fan de los zombis. Imagínense que ustedes son fieles a un equipo de futbol que no tiene mucha presencia y sus seguidores son pocos, pero de pronto ese mismo equipo empieza a destacar y llamar la atención de los demás hasta que de la noche a la mañana la gran mayoría de la gente se vuelve fan. ¡Grandioso! Entre más, mejor ¿No? ¿Pero dónde estaban todos esos seguidores cuando el equipo estaba siendo goleado y nadie daba dos centavos por él? Así es como me siento.
 
 
No me malentiendan, claro que es genial hablar en voz alta sobre técnicas de sobrevivencia para el futuro apocalipsis zombi sin que las personas me vean raro y empiecen a alejarse lentamente sin interrumpir el contacto visual ni hacer movimiento bruscos por miedo a que los ataque por ser un enfermo mental. Hoy en día todo el mundo, en mayor o menor medida, tiene un plan para ese tipo de contingencia (a la de un ataque zombi, no a que un desquiciado que cree que los zombis son reales los lastime) y eso es lo que odio. Si ocurriera una epidemia zombi en este preciso momento ¡no sería la gran cosa porque no agarraría desprevenido a absolutamente nadie!
Actualmente, gracias a la sobreexplotación de los zombis en los medios, todo el mundo está listo para combatir muertos vivos, mientras que algunos años atrás yo pude haber sido uno de los pocos sobrevivientes a una catástrofe de muertos caminante a escala mundial. Pude ser un líder de la humanidad en un planeta infestado por cadáveres come carne y ahora todas mis tácticas para sobrevivir en este escenario son conocimiento (relativamente) común. ¡Se me ha negado mi destino! Ahora mi única esperanza es que llegue el momento en que todo el mundo se harte de hablar de zombis y vuelvan a ser el patito feo a comparación de monstruos más populares, haciendo que de nuevo nadie considere el peligro de un apocalipsis zombi como algo real. Digo, podría empezar a prepararme para cuando las maquinas tomen conciencia y esclavicen a la humanidad, pero ese no es mi destino… todos saben que ese le toca a John Connor.
Y por eso odio a los zombis. Y también los lunes.

miércoles, 23 de abril de 2014

Cine Barato: El Sorprendente Hombre-Araña 2: La Amenaza de Electro


Aquí estamos, dos años después del reboot del hombre araña en el cine cuyo objetivo principal es hacer que Sony mantenga los derechos sobre el personaje y nada más. No soy de aquellos que satanizan el concepto del reboot o remake (no instantáneamente almenos), recordemos que sin estos conceptos no tendríamos el nerdgasmo que es la trilogía de Batman dirigida por Chritopher Nolan o que incluso clásicos como “La Cosa de otro Mundo” (“The Thing”) de 1982  dirigida por John Carpenter es un remake de otra película del mismo nombre de los años 50´s. La diferencia entre ese tipo de remake/reboot es que se trata de expandir o dar un ángulo diferente a un concepto o personaje ya familiar y presentarlo de manera fresca y diferente que atraiga tanto a nueva audiencia así como mantener el interés de aquellos que ya lo conocían. En caso de “El Sorprendente Hombre Araña 2”, como dije al principio, solo quiere mantener los derechos sobre el amigable vecino lanza telarañas y sacar la mayor cantidad de dinero de la franquicia mientras aun pueda.
No puedo decir que esta cinta es una total pérdida de tiempo, lo cual a la larga es aun más doloroso. Hay momentos buenos, incluso excelentes que verdaderamente sobresalen a comparación de las interpretaciones anteriores del hombre arañe en el cine: El traje de Spidy nunca se ha visto mejor (aunque estoy consciente de que eso es una apreciación muy personal), las escenas en que se columpia entre edificios hace honor al calificativo “sorprendente”, ver al hombre araña pelear y hacer bromas justo en la cara del peligro es algo que siempre se disfruta y que hasta ahora no se había interpretado tan bien. En una palabra, siempre que el hombre araña se limita a hacer lo suyo, es un espectáculo digno de verse.
Tristemente por cada paso hacia adelante, la película da dos pasos para atrás. En un principio la producción trata de evitar los errores que se han cometido en el pasado respecto a la franquicia, pero a la mitad se siente como que simplemente se dieron por vencidos y prefirieron irse por lo seguro y ya conocido, tropezando con las mismas piedras de antes. Muchos personajes solo aparecen en la historia solo porque es parte de la expectativa y no aportan nada en el mejor de los casos y en el peor la interacción entre ellos es forzada y sin una verdadera motivación. Por ejemplo la relación entre Peter Parker y Harry Osborn, que se siente forzadísima y que no existe otra razón para su existencia más allá de “se supone que son amigos” porque en toda otra interpretación de los personajes lo son, y aparentemente esa es la única explicación que se necesita. Las motivaciones de todos los personajes (si, TODOS) varían de infantiles (en el mejor de los casos) a completamente estúpidas incluso en el contexto en que se presentan. No hay ninguna acción que sea creíble de acuerdo a la personalidad de cada personaje, y al final cada acción se limita a suceder solo porque el guion lo dice. La cinta además de repetir errores propios decide tomar algunos ajenos, como por ejemplo verse mucho más preocupada en plantear conceptos para futuras secuela en lugar de enfocarse en  su propia historia (“Iron Man 2” viene a la mente casi instantáneamente). Algo que me resulto dolorosamente ridículo fue un muy patético intento de hacernos creer que se está formando este universo Marvel alternativo (por llamarlo de alguna manera) poniendo una escena (si, solo una escena, ni siquiera un tráiler decente) de la próxima película de los Hombre X. Es como un mal chiste y puedes palpar el silencio incomodo cuando nadie se ríe. Verdadera pena ajena.
Estoy consciente que lo que voy a decir a continuación sonara sumamente contradictorio, pero es mi opinión sincera al respecto ¿Vale la pena ver la película en la pantalla grande? Si, por las escenas ya mencionadas donde el hombre araña simplemente “hace lo suyo”. Aun con eso debo recomendar que no la vayan a ver al cine. Sony sabe que tiene una gallina de los huevos de oro en las manos y no necesita hacer mucho esfuerzo ya que sabe que el simple nombre vende. Es como si Spidy estuviera secuestrado y los secuestradores nos pidieran dinero, no para liberarlo, solo para dejárnoslo ver de vez en cuando y si caemos en ese juego nunca veremos a nuestro amigable vecino ser libre de nuevo. Esta cinta es el dedo cercenado del hombre araña que nos mandan los secuestradores solo para hacernos saber que nuestro amigo aun esta bajo su custodia y sigue vivo, por el momento.

 
El Sorprendente Hombre Araña 2: La Amenaza de Electro:  6/10 (solo pasa de panzazo por las escenas donde aparece el hombre araña, y digo específicamente el hombre araña y no Peter Parker, que en esta película es imposible creer que son el mismo personaje)

Mejor que: El Hombre Araña 3 (2007), El Sorprendente Hombre Araña (2012)
Peor que; El Hombre Araña (2002), El Hombre Araña 2 (2004)
 
 

lunes, 21 de abril de 2014

Odio los lunes y la “música” de banda.


Además de los lunes, también odio la música de banda. No voy a mentir, quizá sea una repulsión completamente irracional, después de todo es uno de los géneros más populares (me guste o no), por eso me puse a pensar un poco sobre el tema y así quizá llegar al fondo de mi desagrado por ese tipo de “música”.
 Vivo en un pequeño pueblo en medio de la nada y no digo que solo en este tipo de lugares se escuche esta música, solo digo que quizá parte de mi desagrado surge del hecho de que parece ser que aquí es lo único que se escucha, no importa a donde vaya (no es que haya muchos lugares a donde ir por aquí en primer lugar) es seguro que si un radio esta prendido, lo único que se escucha es un repetitivo sonar de trompetas, trombones o instrumentos de viento similares, un sonido de tambor igual de monótono y una aguardentosa voz que entre más desafinada y culera sea, más popular parece ser. Dios bendiga a la empresa Beyerdynamic, a quien se le atribuye el invento de los auriculares (o audífonos, pa los compas) en 1937 si es que wikipedia no miente y como todos sabemos, nunca lo hace. De no ser por mis audífonos, es probable que ya me hubiese orillado al suicidio.
Tal vez el odio surja de que aparentemente solo existen 3 temas aceptables dentro de la banda: “amor/desamor”, “los narcos son superhéroes” y “soy alcohólico y todo el mundo me lo festeja como si fuera una gracia”. Quizá solo es mi mala suerte que solo se escuchen tres canciones diferentes aquí o son tan similares unas de otras que simplemente mi poco desarrollado cerebro no alcanza a captar la diferencia. Si alguien sabe de alguna canción de este tipo que no caiga en uno de esos tres temas, por favor háganmelo saber, no es que con ello cambie mi opinión sobre esta música, pero al menos sabré que (tal vez) eso no es lo que me hace odiarla.
A lo mejor lo que no me gusta es la actitud que parece infundir en aquellos quienes disfrutan esta música, que aparentemente se limita a: ser machista (o “indomable” en caso de las mujeres), altanero, peleonero, borracho y hacer pensar que los balazos al aire son un crimen sin víctimas, como golpear a alguien en la oscuridad.
 
Quizá estoy sobre analizando las cosas. Tal vez simplemente no hay una razón concreta por la que no me guste la banda y que simplemente “no es lo mío”…  O simplemente desprecio ese género porque no tiene ningún valor musical, que cualquier persona que pueda soplar una trompeta puede ser parte de un grupo, que los “cantantes” suenen como si alguien los estuviera pateando constantemente la entrepierna, que es exasperantemente repetitivo o para resumir en dos simples palabra: Es basura.
Y por eso odio la “música” de banda. Y también los lunes

viernes, 18 de abril de 2014

Cine barato: Rio 2


Tengo un leve recuerdo de haber ver visto Rio. Y digo leve recuerdo no porque tenga problemas de memoria o alguna deficiencia mental (aunque supongo que eso explicaría las voces), lo digo porque me resulto una de las películas infantiles más insípidas, sosas, genérica y sin ningún objetivo más allá de entretener a niños menores de 10 años por un rato, así que no es una gran sorpresa decir que entre a ver Rio 2 con muy bajas expectativas. Supongo que eso fue una buena idea ya que la película logro cumplir esas muy bajas expectativas.
Rio 2, obviamente secuela de Rio, nos presenta la continuación de las aventuras del guacamayo azul Blu y su familia en Brasil, así como otros entrañables y memorables personajes. ¿Dije memorables? Perdón, quise decir completamente genéricos y en algunos casos molestos, situaciones genéricas y en más de una ocasión vergonzosos intentos de convencer a su audiencia de que están viendo un musical
 La cinta pinta muy bien la línea que distingue a una película familiar y una película infantil: Una película familiar tiene algo que ofrecer al espectador sin importar su edad o condición social (o al menos debería), mientras que una película infantil es precisamente eso, una cinta dirigida a los niños y que no pretende nada más allá de entretenerlos por un par de horas. Es muy claro en cuál de estas dos categorías cae Rio 2.
Sé que suena a que en odie la experiencia de ver esta cinta, pero en verdad no es así, simplemente no tiene nada que ofrecerme específicamente a mí como espectador. Claro que tiene sus puntos buenos: visualmente es realmente espectacular por su colorido y su “coreografía” (por llamarlo de alguna manera), la historia siempre se mantiene simple y es fácil de seguir y no pasa mucho tiempo sin que algo divertido suceda en pantalla (en la perspectiva del público infantil).
Sinceramente mi opinión de Rio 2 es exactamente la misma que tuve sobre Rio 1: es una película infantil completamente genérica que cumple con el propósito de hacer reír a los niños y nada más. No es que se trate de una película mala, simplemente no hace nada para siquiera intentar destacar del montón. No hay mucho más que pueda decir aparte de “por lo menos los colores son bonitos”, que a fin de cuentas es cierto pero eso es todo.
Seamos honestos, puede ser que este film simplemente no este hecho para mí. Si tienen niños pequeños estoy bastante seguro de que al menos ellos disfrutaran de un buen rato en el cine. Pienso que hay más y mejores opciones para entretener a un niño, eso es todo. Si esto es lo mejor que puede ofrecer Blue Sky Studios, no hay motivo por lo que Disney o Dreamworks tengan que preocuparse en lo más mínimo.


Rio 2: 6/10

Mejor que: Rio (muy ligeramente)

Peor que: Cualquier otra película de animación que he visto este año.