sábado, 9 de septiembre de 2017

2do Matsuri de Cine Japonés (2017): La Maldición Inocente (Innocent Curse/Kodomo Tsukai)


 
¿“Plagio” o “inspiración”? A veces la línea que divide a estos conceptos puede ser un poco borrosa pero si me preguntan a mí, cuando hablamos de una película por lo menos, plagio es cuando se toma uno o más elementos de alguna otra fuente y se presentan sin ningún cambio significativo, por otro lado, inspiración es también tomar elementos de otra producción pero adaptarlos para que resulten funcionales dentro de la historia que se intenta contar, no nada más darle “copy + paste” a algo. Todo lo anterior viene a colación porque al ver La Maldición Inocente es notable que la cinta toma muchas “inspiraciones” de diversas fuentes, con ello presentándonos una historia propia que resulta interesante pero no precisamente original o escalofriante.
En La Maldición Inocente veremos a un par de jóvenes tratando de esclarecer una serie de desapariciones. Aunque al principio se toman como simples rumores, las misteriosas desapariciones de varios niños y las repentinas muertes de sus padres llama la atención del reportero Shunya Ezaki (Daiki Arioka). Poco a poco la investigación de Ezaki se convenrtira en algo personal cuando su novia, la maestra de preescolar Naomi Harada (Mugi Kadowaki) se involucra con uno de los niños desaparecidos, lo cual la pondrá en contacto con una malévola fuerza sobrenatural. Ahora Shunya y Nahomi deberán despejar el misterio de los asesinatos antes de que sea demasiado y Naomi se convierta en la siguiente víctima.
Como decía en un principio, La Maldición Inocente toma inspiración de muchas fuentes diferentes, principalmente del cuento clásico El Flautista de Hamelin, pero también de elementos de otras producciones de horror japonesas como Ju-On, o incluso historias como Eso de Stephen King. Estos elementos se mezclan entre sí para darnos una interesante historia de misterio que es tanto el punto más fuerte de la producción como la más cuestionable de la misma.
En un principio el filme parece presentársenos como una historia de horror, pero nunca alcanza esa atmosfera “aterradora” que distingue a ese tipo de cintas, en su lugar dándonos una trama de misterio que se va desenvolviendo poco a poco para mostrarnos todas las piezas del rompecabezas, proceso que es interesante pero lento y que provoca poco o nada de miedo. Parte de esta carencia de sustos bien podría ser causa del antagonista, una figura que es mayormente misteriosa, carismática e incluso empática en ocasiones, cualidades que no relacionamos precisamente con “una maligna fuerza sobrenatural”. Puede que la producción esté intentando ir en contra de algunos clichés del género de horror, lo cual es siempre admirable, pero al hacerlo también se pierde ese “algo” distintivo de una película de terror.
Los efectos especiales son prácticamente inexistentes y los pocos que se ven resultan, francamente, ridículos, lo cual tampoco ayuda mucho que digamos a crear la atmosfera adecuada, sin embargo, gracias a un buen trabajo de edición, iluminación y simples pero efectivos trucos de cámara, la cinta logra darnos varias escenas interesantes.
La Maldición Inocente es bastante engañosa en un principio ya que los primeros minutos de la cinta empiezan a alinearse muy bien con lo que relacionamos con una historia de terror, pero la trama rápidamente desvía su camino y sigue una ruta más similar al misterio que al horror, un cambio interesante pero que no deja de sentirse como que nos están dando gato por liebre. La producción es entretenida pero el desenlace se siente sumamente largo y algunos de los elementos “perturbadores” son tan exagerados que rayan en la parodia. Aun con lo anterior creo que vale la pena ver La Maldición Inocente, ya que si ajustan sus expectativas la experiencia no deja de ser entretenida, al menos moderadamente.

La Maldición Inocente: 2/5. Meh.

Si te gustó, considera ver: Boogiepop Phantom (2000)

jueves, 7 de septiembre de 2017

Cine Barato: Deep El Pulpo


 
Se me están acabando las formas de justificar mi manía de ver todo lo que aparece en el cine en estos días, especialmente cuando se trata de producciones que no me despiertan el más mínimo interés. Tomen el ejemplo de Deep El Pulpo, una película infantil que para mi gusto se veía poco interesante y aburrida pero que podría resultar entretenida para niños chiquitos, especulación que se vio confirmada casi punto por punto después de que vi la película, lo peor del caso es que ni siquiera puedo enojarme, ya que cumplió con esas bajas y nada halagadoras expectativas.
En Deep El Pulpo veremos las aventuras de un pequeño pulpo y sus amigos. Deep es un pequeño octópodo que vive en una comunidad de creaturas marianas junto con su abuelo Kraken. La gran curiosidad de Deep lo hace salir de su colonia y explorar el mundo exterior, algo que provoca un accidente que pone en riesgo a todos los seres vivos en su comunidad. Ahora Deep deberá encontrar una forma de enmendar su error y salvar su hogar antes de que sea demasiado tarde.
Primero que nada tengo que reconocer algo que nunca vi venir y que me tomo totalmente por sorpresa, algo que no creo que cuente como spoiler ya que es algo que se revela en la primera escena del filme. La historia de Deep El Pulpo se desarrolla en un planeta Tierra postapocalíptico donde no existen los seres humanos. Esto suena muy interesante, incluso arriesgado para una película infantil, pero por novedosa que resulte esta idea, la película nunca hace nada con ella más que convertirse en una copia muy mala de Wall-E durante el último acto del filme. Lo anterior solo es un ejemplo de las muchas “inspiraciones” (por no decir plagios) que la película toma de otras mucho, mucho mejores producciones como La Sirenita, Buscando a Nemo o incluso Toy Story, lo cual es muy desafortunado ya que cada que se hace referencia a una de estas (u otras) cintas, lo único que se logra es hacerme querer ver cualquiera de esa otras películas en lugar de ver esta cosa.
Los personajes son tan trillados como podría esperarse de una mala película infantil, para sorpresa de absolutamente nadie, lo que sí resulta sorprendente es el protagonista de la historia, ya que pocas veces he visto un personaje tan odioso en un película. Deep es impulsivo y travieso, evidentemente un niño pequeño (y creo que acabo de descubrir porque me parece tan aberrante), cuyas acciones causan todo el conflicto del filme. Uno pensaría que la lección de la trama es hacer entender a su protagonista que las acciones tienen consecuencias… eso pasaría en una buena película, lo cual Deep El Pulpo definitivamente no es. Al final Deep no aprende absolutamente nada, sigue siendo un mocoso malcriado y grosero que nunca tiene que aprender a ser responsable. Perdón por sonar a un anciano amargado que odia a la juventud de hoy en día pero ¡Por dios! Eso no suena a una lección que quiera darles a mis inexistentes e hipotéticos hijos.
Toda la película rápidamente toma un patrón y nunca se desprende de él. Personajes llegan a un lugar. Personajes conocen a un villano que los amenaza. Villano canta una horrenda e insufrible canción que te hace anhelar el frío y liberador abrazo de la muerte. Protagonistas escapan del villano. Enjuague y repita el proceso hasta caer en coma debido al aburrimiento. Lo único bueno que tengo que decir sobre Deep El Pulpo es que su animación, a pesar de no estar ni cerca de la calidad de otros estudios, resulta bastante decente, nada espectacular pero tampoco es horrenda. La historia es aburrida, los personajes odiosos y el supuesto “humor” es tan divertido como caerte por las escaleras y romperte algún hueso. Deep El Pulpo es la “clásica” película infantil cuyo único objetivo es mostrarle un montón de imágenes coloridas a un niño pequeño y esperar que eso sea suficiente como para que el mocoso se quede tranquilo y cayado por un par de horas mientras papá y mamá toman un descanso de tener que soportar las consecuencias de no usar protección al tener relaciones sexuales. Deep El Pulpo solo será entretenida para niños pequeños, todo aquel que no entre en esa descripción manténgase tan alejado de esta película como sea humanamente posible. En retrospectiva, hay otra cosa buena que tengo que decir sobre Deep El Pulpo ¡Hey! Por lo menos no es Emoji La Película.

Deep El Pulpo: 1/5. Mala.
 
 
 
 
 
 
 
Mejor que: Una “Cigüeña” en Apuros (2017)
No tan buena como: Cualquier otra película infantil de animación de este año, con la obvia excepción de Emoji La Película (2017)

martes, 5 de septiembre de 2017

Cine Barato: Atómica


 
La figura del espía en el entretenimiento, aunque no exclusivamente, siempre ha estado relacionada con una fantasía de poder. El clásico agente carita, bueno en todo lo que hace, que enfrenta el peligro sin siquiera despeinarse y deseado por toda mujer es una figura prominente en el cine, por lo que cada vez resulta más difícil darnos una interpretación de este arquetipo que resulte algo novedoso. Atómica, no es la primera película (y espero no sea la última) que da un ligero giro a esta fórmula al darnos una protagonista femenina en lugar del usual personaje masculino, y aunque no viene a romper el molde de este tipo de filmes, logra darnos una buena interpretación de este género.
En Atómica veremos a una espía en una peligrosa misión durante en Berlín. El año es 1989 y el final de la Guerra Fría está a la vista, sin embargo, la existencia un de una lista que contiene información sobre agentes secretos en ambos lados de la “cortina de hierro” amenaza con prolongar el conflicto o incluso ser el detonantes de la tercera Guerra Mundial. La inteligencia británica decide enviar a agente Lorraine Brouugthton (Charlize Theron) a Berlín a recuperar la lista y encargarse de un doble agente que parece haber traicionado al gobierno británico.
Hay algo que siempre me causa molestia cuando se presenta en una “película de época”, cuando se trata de ligar un evento histórico real a una historia de ficción, ya que, por ejemplo, en una película sobre la segunda guerra mundial, ya sabemos quién va a ganar el conflicto al final, por lo que parte de la tensión de la historia se ve perdido, por fortuna este no es el caso aquí, algo que, de hecho, la misma película nos deja bastante claro desde el principio. El filme usa el contexto histórico para presentarnos su propia historia, un trasfondo que resulta importante para el desarrollo de la trama pero que no interfiere con los acontecimientos históricos que todos conocemos, creando así su propia narrativa repleta de intriga, traición y subterfugio que es bastante entretenida y envolvente por sí misma.
La trama puede volverse un poco confusa si no se presta suficiente atención, ya que la cinta está repleta de giros, no todos ellos inesperados, que sirven para mantener la atmosfera de peligro y desconfianza entre los personajes todo el tiempo. Lo que resulta interesante es ver como cada personaje tiene un objetivo claro desde el principio, pero sus motivaciones y lealtad son lo que casi siempre se mantiene en duda, tanto para los demás personajes como para el espectador, enganchando con la intriga al espectador.
La acción es muy buena, impresionante en muchos casos pero hay algo que tener en mente, estas escenas no son el enfoque del filme como el trailer podría hacernos pensar. El material promocional nos vende una película llena de acción al estilo John Wick o algo por el estilo, y aunque las escenas están indudablemente a la par (o hasta superiores), el enfoque del filme siempre está sobre la emocionante la intriga de la historia, siendo la acción solo la cereza del delicioso pastel. Usualmente cuando la protagonista tiene el rostro y la complexión de una supermodelo, eso hace que la ilusión de “heroína de acción” se pierda un poco, pero Charlize Theron interpreta su papel de manera muy convincente, dándonos a una protagonista fuerte, segura de sí misma, aunque no por ello infalible, algo que siempre le da más credibilidad a un personaje. Perdón si mis tendencias misóginas se deja ver como casi siempre, pero Theron, a pesar no tener la compleción que normalmente se asocia con una película de acción, en verdad nos convence de que podría patearnos el trasero cualquier día de la semana, siempre viéndose fabulosa en el proceso.
La única desventaja que podría achacarle a la producción es que, como ya mencione, la trama puede volverse un poco confusa, sobre todo al final, pero es algo más o menos normal cuando hablamos de historias sobre espionaje internacional. La acción es muy buena, pero el hecho de que no resulte constante puede que desilusione un poco a más de uno. Al final del día no creo que Atómica vaya a ser revolucionaria dentro cine de espías, pero indudablemente es una buena muestra de lo que se puede lograr con este tipo de historias. Definitivamente vale la pena ver esto en el cine.

Atómica: 3/5. Buena.
 
 
 
 
 
 
Mejor que: Agente Sault (2010), Lucy (2014).
No tan buena como: Puente de Espías (2015). Ya sé que son géneros diferentes, pero no pude evitar hacer la comparación por la ambientación de ambas cintas.

domingo, 3 de septiembre de 2017

2do Matsuri de Cine Japonés (2017): El Vagabundo de Tokio (Tokyo Drifter/Tokyo nagaremono)


 
No sé a qué se deba, pero me doy cuenta de que la fascinación que genera en la gente la figura del “mundo del hampa” dentro del entretenimiento. Vean, por ejemplo, el éxito de series de televisión como Breaking Bad, películas clásicas como El Padrino o el sin número de series sobre narcotraficantes que existen en la actualidad, todas de una manera u otra romantizando de alguna manera la figura criminal. Este fenómeno no es exclusivo de nuestros tiempo ni de nuestro continente, un ejemplo de esto lo podemos ver en El Vagabundo de Tokio (Tokyo Drifter/Tokyo nagaremono), película que nos da una interesante historia relacionada con la vida criminal japonesa.
En El Vagabundo de Tokio veremos a un joven que se ve perseguido constantemente por su pasado criminal. Tetsuya Hondo (Tetsuya Watari) es un miembro reformado de una banda yakuza que reside en Tokio. Tetsuya, junto con su jefe Kurata (Ryuji Kita) intentan llevar una vida respetable y completamente legal, lo cual los pone en la mira de otro jefe criminal que intentará hacerlos regresar un mundo de actividades ilícitas. Estando en la mira de un peligroso asesino a sueldo, Tetsuya se ve obligado a abandonar todo y buscar un lugar donde su vida no corra peligro.
A pesar del paso del tiempo, esta película de los 60´s no deja de sentirse muy actual, si pasamos por alto la estética y música de la época que constantemente aparecen en pantalla. La historia resulta muy envolvente al enfocarse en Tetsuya, un criminal con una devoción casi siega a su antiguo jefe, algo que es uno de sus mayores atributos y peores defectos. El filme nos muestra un código moral de sus personajes, o en algunos casos la carencia de este, que los define como personas y cuya inflexibilidad ante esta forma de vida es lo que, al final, termina dándoles significado a sus vidas, así como acabando con ellas en muchos casos. Resulta sumamente interesante ver a un hombre que, a pesar de sus genuinas intenciones por enmendar su camino, su pasada vida de violencia y crimen no dejan de atormentarlo a donde quiera que va.
La acción del filme no ha envejecido con tanta gracia como su historia, ya que muchas de estas escenas son tan emocionantes como ver a un grupo de niños jugar con pistolas de agua, sin embargo, estas secuencias cuentan con una cinematografía realmente admirable, dándole a todo el filme una estética muy llamativa y “moderna”. La trama tiene un ritmo bastante agradable y fuera de una pequeña escena que parece sacada de un western gringo, la historia nunca desvía su atención de su protagonista y su lucha por sobrevivir.
Puede que El Vagabundo de Tokio este impregnada de estética e iconografía japonesa, pero los temas que llega a tocar el filme son lo que lo convierten en algo interesante para cualquier tipo de público. No es ningún secreto que el director de este y otros filmes de la época ha sido una gran influencia para cineastas contemporáneos como Quentin Tarantino, algo fácil de notar con esta cinta que (y esto es mera especulación de mi arte) bien podría considerarse como la inspiración para cintas como Kill Bill o proyectos similares sobre el mundo criminal y la venganza. La estética puede lucir un tanto anticuada para nuestros días, pero la atrayente historia que nos cuenta es algo que en verdad vale la pena experimentar, se tenga familiaridad con el cine Yakuza o no.

El Vagabundo de Tokio: 3/5. Buena.

Si te gusto, considera ver: Lupin III: Primer Contacto (2002)