domingo, 3 de septiembre de 2017
sábado, 2 de septiembre de 2017
viernes, 1 de septiembre de 2017
2do Matsuri de Cine Japonés: Marcado para Matar (Branded to Kill/Koroshi no rakuin)
Los que de verdad
sepan de cine me podrán corregir, pero aunque considero que una buena película
mantiene su calidad a pesar del tiempo o lugar de origen, hay que reconocer que
hay otros tantos filmes que son producto específico de su época y su geografía,
como es el caso de Marcado para Matar
(Koroshi no rakuin), una película japonesa de los años 60´s que cuenta con
varios conceptos muy interesantes pero cuya presentación puede alejar a más de
un espectador.
En Marcado
para Matar veremos a un asesino asueldo lidiando con las consecuencias de su
trabajo. Goro Hanada (Joe Shishido) es
el tercer mejor asesino. Por azares del destino, Hanada conoce a la bella y
misteriosa Misako Nakajo (Annu Mari), quien lo reclutará para llevar a cabo una
misión casi imposible. Al fallar en su encomiendo, Hanada se verá acosado por
el asesino número uno, quien poco a poco buscara quitarle la razón antes de
arrebatarle la vida.
La historia
es más difícil de seguir de lo que se podría creer en un principio, no porque
sea demasiado compleja sino por la forma en que se presenta. Muchas escenas
parecen existir sin ninguna razón en absoluto, y muchas veces estas mismas
escenas se sienten pedantes, queriendo ser “artísticas” y abiertas a la interpretación,
pero que en realidad poco o nada ayudan a desarrollar la trama del filme. Este
tipo de secuencias parecen intercalarse completamente al azar, lo que en más de
una ocasión corta el ritmo de la historia y hace más difícil el seguir el hilo
narrativo de la película.
La cuenta
con varias escenas de acción que tal vez parezcan algo anticuadas y hasta ridículas
si las comparamos con cualquier película contemporánea, pero la ejecución de la
acción es buena, en gran medida a un buen trabajo de edición y coreografía que
de vez en cuando se da el lujo de inyectar un poco de humor. Si esta dosis de
levedad es a propósito o no, es algo que no sabría decirles.
Lo más
interesante del filme (consideren lo siguiente como un spoiler), es el
antagonista, quien aparece prácticamente en el último acto del filme. Lo más
interesante es ver como el personaje principal es atormentado, físico,
emocional y psicológicamente por su enemigo, quien lo hace llegar a un estado
de locura y ver a Hanada tratar de aferrarse desesperadamente a la poca cordura
que le queda, dejándolo exhausto en todo sentido y con solo la más mínima
esperanza de sobrevivir, esperanza que bien podría ser solo una ilusión de la trastornada
mente del protagonista.
Marcado para Matar resulta una experiencia interesante
pero una que resulta difícil de recomendar, más que nada por la alta barrera
cultural que la rodea. La cinta nos deja ver varios elementos noir “clásicos” y
la interpretación de estos en el cine japonés, adaptación que muchas veces se
torna demasiado extravagante como para poder entender por completo. La cinta
sin duda cuenta con ideas interesantes pero muchas veces se siente como si quisiera complicarlas sin ninguna razón aparente.
No puedo prometerles que ver esta cinta va a ser algo divertido, pero
definitivamente es algo interesante y que no se ve todos los días.
Marcado para
Matar: 2/5. Meh.
Si te gustó,
considera ver: Golgo 13 (1977)
Cine Barato: Guardianes
Todo mundo
lo niega pero todos sufrimos de los mismos. No, no me refiero a miedo a la
muerte o a la crisis existencial sufrida cuando te das cuenta que tu vida en la
gran escala del universo es minúscula e intrascendente, hablo de que todos
tenemos ciertos “gustos culposos”, esas cosas que hacemos y disfrutamos pero
que al mismo tiempo nos avergüenza y mataríamos a cualquiera que se enterase de
nuestro secreto. Bailar banda estando borracho, cantar a todo pulmón desentonadamente
en la regadera o tener más de tres neuronas funcionales y aun así ser fan de Twiligth son solo algunos ejemplos de
estos “placeres culposos” y, por lo menos en mi caso, les vengo a hablar de uno
que se agrega a mi larga y penosa lista: Guardianes,
una cinta rusa que sin duda alguna es una de las peores películas que he visto
en mi vida y que, a pesar de ello, disfruté enormemente.
En Guardianes veremos a un equipo de súper
humanos tratando de salvar al mundo. En la Madre Rusia, después de la segunda
guerra mundial, el gobierno se encargó de experimentar en varios individuos
para crear al soldado perfecto. Aun cuando el proyecto fue considerado un
fracaso, los pocos sobrevivientes lograron mantenerse ocultos y esconder sus
nuevas habilidades sobrehumanas. Cuando un peligroso científico loco amenaza
con conquistar el mundo, el ejército ruso deberá reclutar a sus súper soldados
para crear el más patético, burdo, ridículo y poco original equipo de súper héroes
jamás conocido: Los Guardianes.
Tengo que
darle crédito a esta producción, ya que quiere colgarse de la popularidad que
goza en estos días todas las películas de súper héroes, esto teniendo el valor
de crear su propios personajes originales sin necesidad de basarse en ninguna
propiedad intelectual ya existente, digo, estos personajes “originales” plagian
todo lo que pueden de todo comic, película o serie de televisión que tenga que
ver con súper poderes, haciendo que el término “original” sea bastante
cuestionable.
Cada
personaje es más trillado que el anterior, de hecho parece que los personajes
pelean entre sí para ver quién puede tener la mayor cantidad de clichés al
mismo tiempo. Cada personaje tiene la personalidad y carisma de un pedazo de plástico
dejado al sol, lo cual es bastante acertado ya que toda la película se siente como
un comercial para una serie de figuras de acción que nunca existió.
La propia
historia y la manera en que se desarrolla parece sacada de una caricatura de acción
ochentera, incluyendo villanos con planes que solo tienen sentido en la mente
de un niño alucinando por una sobredosis de azúcar, ejemplo: Parte del plan del
villano es robarse un edificio para convertirlo en una especie de antena trasmisora,
no, no robarse los planos de un edificio, o un modelo a escala de un edificio o
secuestrar al arquitecto que diseñó el edificio, parte del plan es literalmente
robarse un edificio y colocarlo en otro lugar ¡Esto es tan estúpido que no podría
estar inventándolo por mi cuenta!
Los efectos
especiales se verían adecuados para una serie de televisión de bajo presupuesto
ya que, aunque no son los peores que haya visto en mi vida, no dejan de ser
absurdamente malos. El villano parece una botarga del Dr. Símil sin su bata y hasta
elementos comunes y corrientes como piedras se vean falsas ¡Simples piedras! A
pesar de lo horrendo de los efectos visuales, ver a un malogrado y ridículo hibrido
entre oso y luchador gringo lleno de asteroides es algo tan estúpido que me es inevitable
sonreír ante tal vista, algo que mejora aún más cuando este mismo personaje se
transforma en un oso completo con una ametralladora en la espalda. Todo esto
llega a tal grado de idiotez que da la vuelta completa a la rueda de la
imbecilidad y por accidente cae en lo genial.
Lo dije en
un principio y lo vuelvo a repetir: Guardianes
es una de las peores películas que he visto en mi vida, una que solo una
persona con pésimo gusto, el criterio y la mente de un niño de cinco años con
una contusión en la cabeza podría apreciar, y para bien o para mal creo que yo
soy ese “alguien”. Toda la producción está plagada de detalles tan inverosímiles,
ridículos y mal logrados que resulta un espectáculo digno de ver, por lo menos
en mi opinión. No, no creo que esta película pueda recomendarse a absolutamente
nadie, pero en mi dañada y retorcida mentecilla, Guardianes es una de esas películas que es tan mala que es buena.
No la vean, es una completa pérdida de tiempo que no vale la pena, pero ¡Ah!
como me hizo reír con su ridiculez.
Guardianes:
0/5. Ofensivamente mala.
Mejor que:
Transformers: El Último Caballero (2017)
No tan buena
como: Guardianes de la Galaxia (2014) Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2016),
Guardianes de Oz (2015), Guardianes de la Bahía (2017). Probablemente cualquier
película con la palabra “Guardianes” o una variación de ella en el título.
jueves, 31 de agosto de 2017
Cine Barato: La Torre Oscura
La tecnología
ha ayudado a que obras antes consideradas como “inadaptables” den el salto al
medio del cine, siendo películas como Watchmen,
El Señor de los Anillos o Los Juegos del Hambre ejemplos de una buena
adaptación. El problema con este tipo de producciones es que en más de una ocasión
la pregunta más importante no es “¿Se puede adaptar?”, sino “¿Se debería
adaptar?”, ya que al dar el salto de un medio a otro se debe tener dos cosas en
mente: Hacer que el concepto sea lo suficientemente simple e interesante para
llamar la atención de nuevos fans y al mismo tiempo no cambiar tanto el
material original para mantener el interés de aquellos que ya son seguidores de
la obra. La versión cinematográfica de La
Torre Oscura (basada en una serie de novelas de Stephen King) intenta
satisfacer tanto a propios y extraños y no creo que logre satisfacer a ninguno
de los dos grupos.
En La Torre Oscura veremos a un par de
aventureros tratando de evitar la destrucción del universo. Jake Chambers (Tom
Taylor) es un niño que constantemente tiene pesadillas y visiones sobre un
pistolero persiguiendo a un misterioso hombre vestido de negro, algo que hace
que su familia se preocupe por su salud mental, creyendo que las visiones de
Jake son resultado de un trauma que lo hace confundir la fantasía con la
realidad. Tras seguir pistas dentro de sus visiones, Jake se topa con Roland
Deschain (Idris Elba), un pistolero encargado de proteger la misteriosa Torre
Oscura, pilar que sostiene una multitud de universos y cuya destrucción amenaza
con la perdición de toda la creación. Ahora Jake y Roland deberán trabajar
juntos para detener al “Hombre de Negro” (Matthew McConaughey), quien busca
destruir la torre y conquistar todas las realidades.
La sinopsis
anterior suena mucho más rebuscada y compleja de lo que la historia
verdaderamente es. Los buenos tratan de detener al malo que quiere conquistar
el mundo, trama simple pero efectiva y que puede ser la base para algo mucho
más interesante, desafortunadamente La
Torre Oscura nunca va más allá de esa idea inicial. El mundo que nos
presenta la película es una combinación entre ciencia ficción, fantasía, western,
mundo post apocalíptico y un toque de película de terror, algo que suena como
un desastre sin pies ni cabeza, pero es parte del encanto de la obra original,
uno que no se traduce nada bien en una película de hora y media. El contraste
entre tantos elementos distintos se va introduciendo poco a poco a lo largo de
las extensa novelas original, haciendo que cada elemente funcione bien entre sí,
el problema con el filme es que busca hacer lo mismo con una restricción de
tiempo que lo limita muchísimo. Puede que sea la crítica más común a la hora de
adaptar un libro, pero sigue siendo la más acertada: Es imposible trasladar por
completo una obra de cientos o miles de páginas a una cinta de menos de dos
horas.
Las
interacciones entre los personajes también se ven limitadas por la duración del
filme. La relación entre Roland y Jake va la creciendo, dándonos al final un
concepto de padre/mentor e hijo/disipulo, una que el filme no se da tiempo en
construir, dejándonos ver a Roland como distante y hasta hostil al principio y después
de un par de escenas ya debemos suponer que los dos protagonistas son mejores
amigos. Sé que me estoy enfocando mucho en el tiempo, pero en verdad toda la producción
se siente acelerada y con demasiada prisa por terminar, algo que se refleja
hasta en la edición, haciendo que los personajes viajen de un lugar a otro casi
instantáneamente de una escena a otra con tal de que la trama siga su curso.
Hay algo que
muchas veces pasamos por alto, cada medio tiene sus propias fortalezas y
debilidades, algo que siempre se debe tener en mente a la hora de adaptar una
obra de un medio a otro. La Torre Oscura,
al tratar de adaptar tanto como puede del trabajo original, no hace más que
simplificar sus conceptos y con ello quitándole aquello que los convertía en
algo interesante y fuera de lo común. Las ideas se encuentran ahí, pero la película
nunca se toma el tiempo suficiente para desarrollarlas, haciendo que la cinta
siga siendo demasiado “extraña” para aquellos que no conocen la serie y al
mismo tiempo demasiado simplista para aquellos que la han seguido durante largo
tiempo. Hay algo que si debo aplaudir, por mínimo que sea: la película deja la
puerta abierta para posibles secuelas pero por lo menos logra darnos una
historia completa y evita quedar en el “cliffhanger” que otras franquicias muchas
veces dejan sin resolver. Me duele admitirlo, pero la película, aun ignorando
que se trata de una adaptación, simplemente es mala. Tal vez en un futuro no
muy lejano alguien más se dé a la tarea de traer este mundo a la pantalla
grande, pero por ahora el primer intento es un “strike”.
La Torre
Oscura: 1/5. Mala.
Mejor que:
Eragon (2006), La Quinta Ola (2016) Ya sé que no son de Stephen King, pero siguen siendo películas
basadas en series de libros.
No tan buena
como: Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas (2017). De nuevo, hablando
estrictamente de adaptaciones de un medio a otro.
miércoles, 30 de agosto de 2017
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