viernes, 1 de septiembre de 2017

2do Matsuri de Cine Japonés: Marcado para Matar (Branded to Kill/Koroshi no rakuin)


 
Los que de verdad sepan de cine me podrán corregir, pero aunque considero que una buena película mantiene su calidad a pesar del tiempo o lugar de origen, hay que reconocer que hay otros tantos filmes que son producto específico de su época y su geografía, como es el caso de Marcado para Matar (Koroshi no rakuin), una película japonesa de los años 60´s que cuenta con varios conceptos muy interesantes pero cuya presentación puede alejar a más de un espectador.
En Marcado para Matar veremos a un asesino asueldo lidiando con las consecuencias de su trabajo.  Goro Hanada (Joe Shishido) es el tercer mejor asesino. Por azares del destino, Hanada conoce a la bella y misteriosa Misako Nakajo (Annu Mari), quien lo reclutará para llevar a cabo una misión casi imposible. Al fallar en su encomiendo, Hanada se verá acosado por el asesino número uno, quien poco a poco buscara quitarle la razón antes de arrebatarle la vida.
La historia es más difícil de seguir de lo que se podría creer en un principio, no porque sea demasiado compleja sino por la forma en que se presenta. Muchas escenas parecen existir sin ninguna razón en absoluto, y muchas veces estas mismas escenas se sienten pedantes, queriendo ser “artísticas” y abiertas a la interpretación, pero que en realidad poco o nada ayudan a desarrollar la trama del filme. Este tipo de secuencias parecen intercalarse completamente al azar, lo que en más de una ocasión corta el ritmo de la historia y hace más difícil el seguir el hilo narrativo de la película.
La cuenta con varias escenas de acción que tal vez parezcan algo anticuadas y hasta ridículas si las comparamos con cualquier película contemporánea, pero la ejecución de la acción es buena, en gran medida a un buen trabajo de edición y coreografía que de vez en cuando se da el lujo de inyectar un poco de humor. Si esta dosis de levedad es a propósito o no, es algo que no sabría decirles.
Lo más interesante del filme (consideren lo siguiente como un spoiler), es el antagonista, quien aparece prácticamente en el último acto del filme. Lo más interesante es ver como el personaje principal es atormentado, físico, emocional y psicológicamente por su enemigo, quien lo hace llegar a un estado de locura y ver a Hanada tratar de aferrarse desesperadamente a la poca cordura que le queda, dejándolo exhausto en todo sentido y con solo la más mínima esperanza de sobrevivir, esperanza que bien podría ser solo una ilusión de la trastornada mente del protagonista.
Marcado para Matar resulta una experiencia interesante pero una que resulta difícil de recomendar, más que nada por la alta barrera cultural que la rodea. La cinta nos deja ver varios elementos noir “clásicos” y la interpretación de estos en el cine japonés, adaptación que muchas veces se torna demasiado extravagante como para poder entender por completo. La cinta sin duda cuenta con ideas interesantes pero muchas veces se siente como  si quisiera complicarlas sin ninguna razón aparente. No puedo prometerles que ver esta cinta va a ser algo divertido, pero definitivamente es algo interesante y que no se ve todos los días.

Marcado para Matar: 2/5. Meh.

Si te gustó, considera ver: Golgo 13 (1977)

Cine Barato: Guardianes


 
Todo mundo lo niega pero todos sufrimos de los mismos. No, no me refiero a miedo a la muerte o a la crisis existencial sufrida cuando te das cuenta que tu vida en la gran escala del universo es minúscula e intrascendente, hablo de que todos tenemos ciertos “gustos culposos”, esas cosas que hacemos y disfrutamos pero que al mismo tiempo nos avergüenza y mataríamos a cualquiera que se enterase de nuestro secreto. Bailar banda estando borracho, cantar a todo pulmón desentonadamente en la regadera o tener más de tres neuronas funcionales y aun así ser fan de Twiligth son solo algunos ejemplos de estos “placeres culposos” y, por lo menos en mi caso, les vengo a hablar de uno que se agrega a mi larga y penosa lista: Guardianes, una cinta rusa que sin duda alguna es una de las peores películas que he visto en mi vida y que, a pesar de ello, disfruté enormemente.
En Guardianes veremos a un equipo de súper humanos tratando de salvar al mundo. En la Madre Rusia, después de la segunda guerra mundial, el gobierno se encargó de experimentar en varios individuos para crear al soldado perfecto. Aun cuando el proyecto fue considerado un fracaso, los pocos sobrevivientes lograron mantenerse ocultos y esconder sus nuevas habilidades sobrehumanas. Cuando un peligroso científico loco amenaza con conquistar el mundo, el ejército ruso deberá reclutar a sus súper soldados para crear el más patético, burdo, ridículo y poco original equipo de súper héroes jamás conocido: Los Guardianes.
Tengo que darle crédito a esta producción, ya que quiere colgarse de la popularidad que goza en estos días todas las películas de súper héroes, esto teniendo el valor de crear su propios personajes originales sin necesidad de basarse en ninguna propiedad intelectual ya existente, digo, estos personajes “originales” plagian todo lo que pueden de todo comic, película o serie de televisión que tenga que ver con súper poderes, haciendo que el término “original” sea bastante cuestionable.
Cada personaje es más trillado que el anterior, de hecho parece que los personajes pelean entre sí para ver quién puede tener la mayor cantidad de clichés al mismo tiempo. Cada personaje tiene la personalidad y carisma de un pedazo de plástico dejado al sol, lo cual es bastante acertado ya que toda la película se siente como un comercial para una serie de figuras de acción que nunca existió.
La propia historia y la manera en que se desarrolla parece sacada de una caricatura de acción ochentera, incluyendo villanos con planes que solo tienen sentido en la mente de un niño alucinando por una sobredosis de azúcar, ejemplo: Parte del plan del villano es robarse un edificio para convertirlo en una especie de antena trasmisora, no, no robarse los planos de un edificio, o un modelo a escala de un edificio o secuestrar al arquitecto que diseñó el edificio, parte del plan es literalmente robarse un edificio y colocarlo en otro lugar ¡Esto es tan estúpido que no podría estar inventándolo por mi cuenta!
Los efectos especiales se verían adecuados para una serie de televisión de bajo presupuesto ya que, aunque no son los peores que haya visto en mi vida, no dejan de ser absurdamente malos. El villano parece una botarga del Dr. Símil sin su bata y hasta elementos comunes y corrientes como piedras se vean falsas ¡Simples piedras! A pesar de lo horrendo de los efectos visuales, ver a un malogrado y ridículo hibrido entre oso y luchador gringo lleno de asteroides es algo tan estúpido que me es inevitable sonreír ante tal vista, algo que mejora aún más cuando este mismo personaje se transforma en un oso completo con una ametralladora en la espalda. Todo esto llega a tal grado de idiotez que da la vuelta completa a la rueda de la imbecilidad y por accidente cae en lo genial.
Lo dije en un principio y lo vuelvo a repetir: Guardianes es una de las peores películas que he visto en mi vida, una que solo una persona con pésimo gusto, el criterio y la mente de un niño de cinco años con una contusión en la cabeza podría apreciar, y para bien o para mal creo que yo soy ese “alguien”. Toda la producción está plagada de detalles tan inverosímiles, ridículos y mal logrados que resulta un espectáculo digno de ver, por lo menos en mi opinión. No, no creo que esta película pueda recomendarse a absolutamente nadie, pero en mi dañada y retorcida mentecilla, Guardianes es una de esas películas que es tan mala que es buena. No la vean, es una completa pérdida de tiempo que no vale la pena, pero ¡Ah! como me hizo reír con su ridiculez.

Guardianes: 0/5. Ofensivamente mala.
 
 
 
 
 
 
Mejor que: Transformers: El Último Caballero (2017)
No tan buena como: Guardianes de la Galaxia (2014) Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2016), Guardianes de Oz (2015), Guardianes de la Bahía (2017). Probablemente cualquier película con la palabra “Guardianes” o una variación de ella en el título.

Video-reseña: La Torre Oscura

jueves, 31 de agosto de 2017

Cine Barato: La Torre Oscura


 
La tecnología ha ayudado a que obras antes consideradas como “inadaptables” den el salto al medio del cine, siendo películas como Watchmen, El Señor de los Anillos o Los Juegos del Hambre ejemplos de una buena adaptación. El problema con este tipo de producciones es que en más de una ocasión la pregunta más importante no es “¿Se puede adaptar?”, sino “¿Se debería adaptar?”, ya que al dar el salto de un medio a otro se debe tener dos cosas en mente: Hacer que el concepto sea lo suficientemente simple e interesante para llamar la atención de nuevos fans y al mismo tiempo no cambiar tanto el material original para mantener el interés de aquellos que ya son seguidores de la obra. La versión cinematográfica de La Torre Oscura (basada en una serie de novelas de Stephen King) intenta satisfacer tanto a propios y extraños y no creo que logre satisfacer a ninguno de los dos grupos.
En La Torre Oscura veremos a un par de aventureros tratando de evitar la destrucción del universo. Jake Chambers (Tom Taylor) es un niño que constantemente tiene pesadillas y visiones sobre un pistolero persiguiendo a un misterioso hombre vestido de negro, algo que hace que su familia se preocupe por su salud mental, creyendo que las visiones de Jake son resultado de un trauma que lo hace confundir la fantasía con la realidad. Tras seguir pistas dentro de sus visiones, Jake se topa con Roland Deschain (Idris Elba), un pistolero encargado de proteger la misteriosa Torre Oscura, pilar que sostiene una multitud de universos y cuya destrucción amenaza con la perdición de toda la creación. Ahora Jake y Roland deberán trabajar juntos para detener al “Hombre de Negro” (Matthew McConaughey), quien busca destruir la torre y conquistar todas las realidades.
La sinopsis anterior suena mucho más rebuscada y compleja de lo que la historia verdaderamente es. Los buenos tratan de detener al malo que quiere conquistar el mundo, trama simple pero efectiva y que puede ser la base para algo mucho más interesante, desafortunadamente La Torre Oscura nunca va más allá de esa idea inicial. El mundo que nos presenta la película es una combinación entre ciencia ficción, fantasía, western, mundo post apocalíptico y un toque de película de terror, algo que suena como un desastre sin pies ni cabeza, pero es parte del encanto de la obra original, uno que no se traduce nada bien en una película de hora y media. El contraste entre tantos elementos distintos se va introduciendo poco a poco a lo largo de las extensa novelas original, haciendo que cada elemente funcione bien entre sí, el problema con el filme es que busca hacer lo mismo con una restricción de tiempo que lo limita muchísimo. Puede que sea la crítica más común a la hora de adaptar un libro, pero sigue siendo la más acertada: Es imposible trasladar por completo una obra de cientos o miles de páginas a una cinta de menos de dos horas.
Las interacciones entre los personajes también se ven limitadas por la duración del filme. La relación entre Roland y Jake va la creciendo, dándonos al final un concepto de padre/mentor e hijo/disipulo, una que el filme no se da tiempo en construir, dejándonos ver a Roland como distante y hasta hostil al principio y después de un par de escenas ya debemos suponer que los dos protagonistas son mejores amigos. Sé que me estoy enfocando mucho en el tiempo, pero en verdad toda la producción se siente acelerada y con demasiada prisa por terminar, algo que se refleja hasta en la edición, haciendo que los personajes viajen de un lugar a otro casi instantáneamente de una escena a otra con tal de que la trama siga su curso.
Hay algo que muchas veces pasamos por alto, cada medio tiene sus propias fortalezas y debilidades, algo que siempre se debe tener en mente a la hora de adaptar una obra de un medio a otro. La Torre Oscura, al tratar de adaptar tanto como puede del trabajo original, no hace más que simplificar sus conceptos y con ello quitándole aquello que los convertía en algo interesante y fuera de lo común. Las ideas se encuentran ahí, pero la película nunca se toma el tiempo suficiente para desarrollarlas, haciendo que la cinta siga siendo demasiado “extraña” para aquellos que no conocen la serie y al mismo tiempo demasiado simplista para aquellos que la han seguido durante largo tiempo. Hay algo que si debo aplaudir, por mínimo que sea: la película deja la puerta abierta para posibles secuelas pero por lo menos logra darnos una historia completa y evita quedar en el “cliffhanger” que otras franquicias muchas veces dejan sin resolver. Me duele admitirlo, pero la película, aun ignorando que se trata de una adaptación, simplemente es mala. Tal vez en un futuro no muy lejano alguien más se dé a la tarea de traer este mundo a la pantalla grande, pero por ahora el primer intento es un “strike”.

La Torre Oscura: 1/5. Mala.
 
 
 
 
 
 
 
Mejor que: Eragon (2006), La Quinta Ola (2016) Ya sé que no son de Stephen King, pero siguen siendo películas basadas en series de libros.
No tan buena como: Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas (2017). De nuevo, hablando estrictamente de adaptaciones de un medio a otro.