jueves, 21 de febrero de 2019

Cine Barato: La Gran Aventura LEGO 2



Todo el mundo cree que estoy bromeando cuando digo que La Gran Aventura LEGO es una de las mejores películas animadas de todos los tiempos, pero esa es mi verdadera opinión sobre esa cinta. Aunque la franquicia ha tenido varias incursiones en el cine, ninguna de ellas ha logrado sorprenderme de la misma forma en que esa primera cinta lo hizo, y desafortunadamente su secuela directa tampoco logra hacerlo, sin embargo no deja de ser una muy entretenida entrega de la serie que, al igual que todas las películas de LEGO hasta la fecha, es mucho mejor de lo que tendría derecho a ser un comercial de juguetes de dos horas.

En La Gran Aventura LEGO 2 nos encontraremos una vez más con Emmet y sus amigos. A pesar de que la vida sea vuelto muy dura en el mundo habitado por muñecos de plástico, Emmet no ha perdido su optimismo e ingenuidad, teniendo siempre presente su filosofía de que “todo es asombroso”, algo que no deja de exasperar un poco a su novia Lucy, quien piensa que ya es momento de que Emmet madure. Cuando una misteriosa raza alienígena secuestra a sus amigos, Emmet deberá dejar a un lado su actitud infantil y lanzase en una peligrosa aventura para salvar a sus amigos y evitar el armamagedon. 

No quiero arruinar el gran, GRAN giro de la primera película, pero basta decir que la secuela parte de esa revelación para cimentar esta nueva trama, por lo que aunque la historia ya no cuenta con el mismo “factor sorpresa” de antes sino que expande el mismo concepto, lamentablemente esa “ampliación” termina sintiéndose como más de lo mismo. No me malentiendan, la historia y su metahistoria siguen siendo muy entretenidas y completamente lógicas dentro de su propio concepto, pero la “moraleja” de la historia es prácticamente la misma que en la primera cinta, tal vez no una copia al carbón, pero no deja de ser la misma resolución a la trama vista desde un ángulo medianamente diferente.

Creo que empecé con el pie izquierdo, después de todo a nadie le importa la narrativa o el muy creativo uso de la misma en una película de juguetes ¿No? La animación sigue siendo excelente y a pesar de ser la cuarta película que utiliza esta estética, sigue siendo sorprendente el nivel de atención que se imprime hasta en el más minúsculo detalle en pantalla. A pesar de ser una producción de animación por computadora, la forma en que se utiliza para simular figuras de plástico sigue siendo muy “realista” (por llamarlo de alguna manera), con los juguetes mostrando desgastes, raspones o borrones en su pintura como lo harían figuras de LEGO en la vida real, además de que a pesar de ser figuras “solidas” la forma en que se mueven nunca deja de ser muy fluida y a la vez “rígida”. Es difícil de explicar, pero la forma en que los personajes se mueven e interactúan con su entorno es prácticamente como se vería en la mente de un niño jugando con sus juguetes, lo cual es técnicamente el punto.

El humor de la película es mucho menos referencial que antes y se siente un poco más infantil, lo cual suena como algo malo, pero incluso esto es un factor importante en la trama y los temas que se tocan ¿Pueden entender mi fascinación con esta franquicia? ¿Dónde más pueden ver un chiste sobre un plátano que se resbala con su propia cascara una y otra vez y que ese simple detalle sea importante para una narrativa sobre lo que se percibe como “infantil” contrastando con lo “maduro”? Sí, sí, sí, sé que deben pensar que estoy loco por sobreanalizar lo que esencialmente son chistes infantiles, pero esa es parte de la belleza de esta franquicia, que el humor nunca deja de ser gracioso por su propia cuenta pero también muy, MUY inteligente a un nivel metatextual.

La Gran Aventura LEGO 2 tiene la difícil tarea de seguir los pasos de la obra maestra que fue la primera Gran Aventura LEGO (ríanse todo lo que quieran, pero lo digo en serio), una tarea prácticamente imposible y aunque no logra alcanzar el mismo impresionante nivel que su antecesora, logra construir sobre las bases cimentadas por la primera cinta y continuar con una historia que nunca deja de ser interesante y muy entretenida. Pienso que La Gran Aventura LEGO 2 es una de esas cintas que puede ser disfrutada por cualquier persona a diferentes niveles, los niños pequeños podrán reír con los personajes y situaciones graciosas, algunos disfrutaran más con las constantes referencias a la cultura pop y los más pedantes y mamones entre nosotros podremos apreciar su narrativa metatextual no solo sobre su propia historia sino la forma en que la cuenta. Como ya dije, la película tiene un poco de todo para cualquier tipo de público. Si tienen la oportunidad véanla en el cine.

La Gran Aventura LEGO 2: 3/5. Buena










Mejor que: LEGO Ninjago: La Película (2017).
No tan buena como: LEGO Batman: La Película (2017), La Gran Aventura LEGO (2014)

jueves, 14 de febrero de 2019

Cine Barato: Escape Room: Sin Salida





Siempre me emociona hablar de las películas que me divierten, lo que resulta a difícil en ocasiones es el poner en palabras específicas el “porque” disfruté una cinta en particular, sobre todo cuando la relación entre la calidad del producto no tiene nada que ver con el goce de la misma, tomen como ejemplo Escape Room: Sin Salida una disque película de terror extraordinariamente estúpida y sin sentido que, por lo menos para mí, se cuela en esa elusiva categoría de “es tan mala, que es buena”

En Escape Room: Sin Salida veremos a un grupo de personas dentro de un juego que pone en riesgo sus vidas. Buscando superar su timidez y experimentar cosas nuevas, la estudiante universitaria Zoey Davis (Taylor Russell) se une a un grupo que ha sido invitado a una experiencia “escape room”, un cuarto lleno de acertijos que promete una gran cantidad de dinero para todo aquel que sea capaz de superar sus pruebas, sin embargo lo que Zoey y compañía desconocen es que dicho cuarto está repleto de trampas mortales.

Similar a otras tantas películas de terror, parte del suspenso se basa en saber quién entre todos los personajes será el último en quedar en pie, al menos en teoría, porque la película hace un pésimo trabajo en mantener ese detalle en secreto. De los seis personajes, solo tres de ellos se plantean correctamente y uno de ellos se pinta así mismo como el típico mamón al que sabemos que disfrutaremos ver cuando finalmente “cuelgue los tenis”,  el resto de personajes son tan planos y sin gracia que nada más les hace falta escribirse en la cara “mátenme”,  haciendo que el juego de ver “quien sigue” en la pila de victimas sea mucho menos entretenido de lo que podría ser.

Las “trampas mortales” pueden a ser medianamente entretenidas, y digo medianamente porque fuera de una excepción, no son demasiado creativas. Algo que tampoco ayuda es que, a pesar de supuestamente ser una película de terror, la cinta nunca muestra ninguna escena de gore o violencia explícita, lo cual no es malo, después de todo ver sangre no es equivalente a “terror”, pero esto hace que la producción se sienta demasiado “segura”, como si tuviera miedo de mostrar algo demasiado “perturbador”. Algo que tampoco ayuda es que los efectos especiales son bastante malos, aunque lo que sea de cada quien, se mantienen a un mínimo, pero es inevitable notar cuando un mal efecto por computadora interactúa con los actores. He visto películas infantiles que son capaces de inspirar más miedo que cualquier cosa en Escape Room.

¡Casi olvido la música! En lugar de una banda sonora lúgubre o tétrica, la gran mayoría de la película se ve ambientada con musca tecno que parece salida de una cinta barata de acción, desentonando todavía más las de por si ya risibles escenas de “horror”. Y siguiendo con el audio, el dialogo de los personajes es increíblemente incoherente, haciendo chistes en los peores momentos posibles o sonando como si estuvieran quedando dormidos después de ver algo supuestamente emocionante o tenso.

Todos los malos elementos ya mencionados (¡Y más!) se ven envueltos en una historia que a pesar de tener algunos giros, no deja de ser convencional y aburrida, y para acabarla de amolar, con un desenlace igualmente estúpido y sin sentido que deja la puerta abierta para una se cuela o, que Cthulhu no lo quiera, toda una franquicia, así que sí esta película le va bien en taquilla prepárense para ver una de estas basuras cada año en el futuro cercano.

No hay ni un sólo elemento en Escape Room: Sin Salida que valga la pena, es casi impresionante el nivel de incompetencia que se ve reflejado en la pantalla, algo que encuentro muy, MUY gracioso. El filme se presenta como una historia de terror estilo Saw, pero no ofrece nada que no hayamos visto antes mejor ejecutado en un sin número de película antes. Si me preguntan, Escape Room: Sin Salida es una de las comedias involuntarias más graciosas que haya visto últimamente. Muy divertida, pero no en la forma en que la misma cinta quiere ser.

Escape Room: 1/5. Mala.












Si quieren ver una buena película con una premisa similar mejor vean El Cubo (1997), pero eviten sus secuelas a toda costa.

jueves, 7 de febrero de 2019

Cine Barato: Cómo Entrenar A Tu Dragón 3



No sé dónde radica el problema, si en la franquicia misma o algo muy, muy enfermo en mí. Cómo Entrenar A Tu Dragón tiene de todo: vikingos, dragones, un interesante mundo fantástico y personajes entrañables pero aun así la serie nunca ha capturado mi atención y a estas alturas no tengo ni idea de la razón, pero dicen que la tercera es la vencida, así que entré a ver Cómo Entrenar A Tu Dragón 3 con la esperanza de que esta fuese la entrega que me convirtiera en un fan de l franquicia, desafortunadamente eso no sucedió…

En Cómo Entrenar A Tu Dragón 3 nos encontramos una vez más con el pueblo de Berk y sus peculiares habitantes. Hipo y su amigo Chimuelo tomado el papel como líder de la comunidad de vikingos en Berk y dragones respectivamente, rescatando a la mayor cantidad de dragones capturados e integrándolos a su utopía de humanos y dragones. Cuando un peligroso cazador de dragones se dispone a perseguir y matar a Chimuelo, Hipo y compañía deberán encontrar un nuevo hogar donde todos los habitantes de Berk puedan vivir tranquilos.

Puede que no sea fan de la serie pero hay algo que nadie le puede negar: su animación es sorprendente. Las escenas de vuelo son increíbles, y aunque me hacen pensar que están hechas para aprovechar la tecnología de “3D”, la verdad es que están tan bien logradas que no es necesario verlas en ese formato para disfrutarlas plenamente. No sólo en estas secuencias se puede apreciar la animación, los personajes son sumamente expresivos, valiéndose muchas veces de su lenguaje visual sin necesidad de utilizar dialogo y aun así el espectador puede entender perfectamente el rango de emociones que muestran los personajes. 

El desarrollo de los personajes se siente un tanto pobre y repetitivo si lo comparamos con entregas anteriores. Tenemos una vez más a un protagonista que sigue tratando de encontrar su lugar en el mundo… otra vez, personajes secundarios que no son más que diferentes “sabores” de comedia… otra vez, y la repetición no se limita a los personajes ya que la misma historia se siente como si ya la hubiéramos visto antes. Un malvado villano que captura dragones como en la película anterior, un santuario secreto donde los dragones viven en paz como en la película anterior ¿Ven a lo que me refiero? Incluso la incursión de nuevos personajes se siente vacía y sin gracias, incluyendo a un dragón blanco de ojos azules cuya motivación es para poder vender monitos de peluche del personaje más que tener algo relevante que agregar a la historia.

Puede que esté en un error, pero toda la trama se siente como una excusa para poder ver a estos personajes una vez más en la pantalla grande, no para darle una conclusión a la trilogía. Es cierto que al tratarse de una película muchas inconsistencias en la trama puedan pasarse por alto, pero son demasiados huecos para mi gusto, muchos de ellos demasiado “convenientes” y que solo sirven para que la cinta alcance el mínimo tiempo posible para ser una película, porque hay que ser sinceros, la historia es tan simple que bien pudo contarse en veinte o cuarenta minutos y no dos horas.

Puede que Cómo Entrenar A Tu Dragón 3 se venda así misma como la gran “conclusión a la saga” y aunque la trama juega con esa idea, lo cierto es que Dreamworks deja la puerta abierta para seguir con la serie, lo cual es entendible, no hay necesidad de matar al ganso de los huevos de oro, pero esto provoca que la película se sienta como “una más del montón”. No me malentiendan, la calidad de la producción sigue siendo sobresaliente y todos los niños de la sala terminaron amándola, pero en lo personal le sigue faltando ese “algo” que en verdad pueda capturar por completo mi atención.  Lo que sea de cada quien la película es un buen rato para toda la familia y pienso que el aspecto visual es lo suficientemente bueno por su cuenta como para que valga la pena verla en la pantalla grande.
 
Cómo Entrenar A Tú Dragón 3: 3/5. Buena.












Mejor que: Cómo Entrenar A Tu Dragón (2010)
No tan buena como: Cómo Entrenar A Tu Dragón 2 (2014)

Cine Barato: El Inflitrado del kKklan





Aunque la gran mayoría de la gente suele pensar que el cine no es otra cosa que uno entre tantos medios de entretenimiento, lo cierto es que una buena película puede ser mucho más que eso, puede mandar un mensaje, transmitir una filosofía, mostrarnos una dramatización de hechos históricos, ser un reflejo de la realidad misma o una combinación de todas las anteriores, lo complicado es cuando una producción trata de balancear sus diversas facetas, lo cual es más difícil de lo que suena, pero un ejemplo de que este “acto de malabarismo temático” es posible lo podemos ver en El Infiltrado del kKklan, que a pesar de ser profunda y transmitir un claro mensaje político, no descuida su lado de entretenimiento, lo cual es sorprendente tomando en cuenta los muy delicados temas que toca.

En El Infiltrado del kKklan veremos la historia de un policía de color investigando a un grupo de activistas racista. Durante los años 70´s Ron Stalworth (John David Washington) es el primer oficial de policía de color en Colorado Springs, lo cual lo coloca en una posición incómoda dentro de su comunidad, siendo menospreciado por sus propios compañeros y despertando la desconfianza de la población afroamericana, quienes ven a todo policía como “el enemigo”. Buscando una forma de enfrentar el racismo en su comunidad, Ron comienza una investigación sobre el infame Ku Klux Klan, algo que pondrá su vida y la de sus compañeros en riesgo.

Algo que me tomo por sorpresa fue el tono del filme. La producción es un drama hecho y derecho, pero esto no evita que tenga varios momentos de levedad, no sólo a pesar de su temática sino que prácticamente ese humor se desprende de la misma.  La cinta toma con toda seriedad el tema del racismo y aunque pueda resultar difícil de creer, logra inyectar constantemente cierto grado de “humor negro” (no me tachen de racista, es una expresión…), tomando un tono sarcástico y burlón sin demeritar lo incómodo y tenso que puede resultar muchas de sus escenas. Es difícil de describir, pero ver a personajes discutiendo como es imposible que una persona claramente racista llegue a tener una posición de poder dentro del gobierno de Estados Unidos, diciendo que la noción misma es una idea ridícula, seguida de una escena en donde un grupo de personas está usando la misma retórica y hasta las mismas frases de Donald Trump para empujar su agenda racista es algo muy incómodo, irónico, triste y tal vez sólo sea mi retorcida y poco empática mentecilla, pero también resulta gracioso, todo al mismo tiempo.

Creo que como regla general un buen filme puede hacerte empatizar con sus personajes y sus situaciones a pesar de no tener nada en común con ellos, algo que esta película logra hacer rápidamente. Sería hipócrita de mi parte decir que entiendo cómo se siente ser una persona de color creciendo en una sociedad claramente racista, esa nunca ha sido mi situación en la vida, pero la película logra ponerte en los zapatos del protagonista quien sí vive esa realidad, y en verdad logra transmitirte muchos de sus sentimientos de impotencia, frustración, enojo e incluso alegría ante sus pequeñas victorias en contra de los prejuicios sociales a los que se enfrenta por todos lados.

No me atrevería a decir que es algo malo, después de todo esa es la intención del director, pero hay muchas escenas en que la llamada “cuarta pared” se rompe levemente y se nos maneja un discurso de “poder negro” que va directamente dirigido a un público “de color”, teniendo a personajes viendo directamente a la cámara y alentando a su público objetivo a sentirse orgulloso de sus raíces y nunca dejarse oprimir por otros. Este tipo de escenas terminan rompiendo un poco con el ritmo de la trama y en mi opinión interrumpen la inmersión del espectador en la historia, pero estas escenas no se extienden demasiado además de que, como ya dije, son prácticamente el director hablando directamente con su público sin ningún tipo de filtro.

Al final el mensaje de la película parece demasiado obvio: “el racismo es malo”, algo en lo cual creo que cualquier ser humano decente estará de acuerdo, pero ese es precisamente el punto, que reconocer el racismo no es suficiente, el darse cuenta de un problema no es ni de cerca lo mismo que combatirlo. Evidentemente la cinta tiene su propia agenda política, pero en lugar de “predicar al coro”, como suele hacer películas con este trasfondo, no sólo logra mandar su mensaje de manera precisa y sin sentirse condescendiente, sino que además puede hacerlo de manera interesante y hasta entretenida. Estén de acuerdo con su mensaje o no, El Infiltrado del kKklan es una excelente película por su propia cuenta.

El Infiltrado de kKklan: 4/5. Muy buena