domingo, 31 de diciembre de 2017
sábado, 30 de diciembre de 2017
jueves, 28 de diciembre de 2017
martes, 26 de diciembre de 2017
Cine Barato: Jumanji: En la Selva
Hay una lección
que aparentemente soy incapaz de aprender: Nunca juzgues a un libro por su
portada, o en este caso, no juzgues una película por ser un remake o secuela.
El simple hecho de querer “modernizar” un clásico como la original Jumanji me parecía toda una blasfemia, además
de ser completamente innecesario, es por eso que esperaba muy poco de Jumanji: En la Selva, por fortuna me
lleve una muy agradable sorpresa al descubrir que esta nueva entrega de la
serie es una de las experiencias muy divertida por sí misma.
En Jumanji: En la Selva veremos las
aventuras de un grupo de jóvenes atrapados en una exótica y mágica jungla.
Debido a malentendidos y una que otra acción inapropiada durante horas de
clase, Spencer (Alex Wolff/Dwayne Johnson), Bethany (Madison Iseman/Jack
Black), Anthony (Ser´Darius Baina/Kevin Hart) y Martha (Morgan Turner/Karen
Gillan) son castigados y obligados a quedarse en la escuela después de clases.
Mientras limpian un aula abandonada como castigo, los cuatro jóvenes se topan
con un misterioso videojuego que los transporta a la misteriosa jungla de
Jumanji. Atrapados en cuerpos ajenos y en medio un entorno muy hostil, los cuatro
chicos deberán de buscar la forma de regresar al mundo real sin morir en el
intento.
Lo primero
que hay que aclarar sobre Jumanji: En la
Selva es que se podría considerar como un “soft reboot”, o en términos menos
rebuscados, sirve tanto como una secuela de la película original y al mismo
tiempo como una introducción a la franquicia, y aunque pueda sonar difícil de
creer, la película logra alcanzar ambos objetivos de manera muy competente. El
concepto de un “juego mágico”, así como muchas de las subtramas que se manejas
son tomadas directamente de la película original, pero aun así se logra evitar
ser un trabajo de “copiar y pegar” al presentarnos un reparto de personajes
completamente diferentes y una serie de aventuras emocionantes y divertidas
completamente nuevas (o por lo menos en su mayor parte).
La comedia
siempre está presente durante toda la película, incluso en los momentos más “serios”
de la historia, lo cual ayuda a que todo el filme mantenga el mismo tono
relajado de principio a fin, haciendo que la historia no se tome demasiado en
serio a si misma, prefiriendo en su lugar darnos una aventura cómica muy
divertida y un ritmo que hace que la trama nunca se detenga.
Mucho del
humor del filme se desprende de un concepto muy sencillo pero efectivo. Cada
personaje tiene una personalidad completamente distinta a la del actor que lo
interpreta. Dwayne Johnson es un nerd inseguro y asustadizo, Kevin Hart es un
jugador de futbol americano atrapado en un cuerpo escuálido y débil, Jack Black
hace el papel de una egocéntrica y vanidosa chica de secundaria y Karen Gillan tiene
la personalidad una tímida muchacha atrapada en el cuerpo de una de las mujeres
más bellas que jamás hayan existido en la historia de la humanidad (y estoy
dispuesto a pelear con cualquiera que opine lo contrario). Este concepto tan
sencillo se aprovecha muy bien al tener una muy buena química entre sus
personajes, y puede que cada uno de sus arcos argumentales sea demasiado básico
y predecible, pero cada uno de los protagonistas logra tener un verdadero
crecimiento de personaje dentro de la relativamente breve historia.
Como casi
todo en la vida Jumanji: En la Selva
dista de ser perfecta. Los efectos especiales en momentos son demasiado ridículos
para tomarse en serio, el antagonista es tan plano e intrascendente que su presencia
termina siendo innecesaria y la historia
es demasiado simple, sin embargo el hecho de que su principal objetivo sea
darnos una serie de aventuras cómicas entretenidas y no ser una historia épica que
planee cambiar el género de aventura como lo conocemos hace que Jumanji: En la Selva sea un rato muy,
MUY agradable, tal vez no trascendental en la historia del cine, pero
definitivamente es una experiencia muy entretenida. La nostalgia es la que me
hace pensar en la Jumanji original
como todo un clásico y tal vez para mí esta secuela no llegue a ese nivel, pero
quien sabe, quizá dentro de veinte años una nueva generación vea a Jumanji: En la Selva con el mismo cariño
y nostalgia con la que yo veo a la cinta original, de cualquier forma les
recomiendo que le den una oportunidad a esta cinta, la cual es mucho más entretenida
de lo que pensé que podría ser.
Jumanji: En
la Selva: 4/5. Muy Buena.
Mejor que:
La Momia (2017), Escalofríos (2015)
No tan buena
como: Jumanji (1995), Kong: La Isla Calavera (2017)
lunes, 25 de diciembre de 2017
Cine Barato: Cuando los Hijos Regresan
No están
ustedes para saberlo ni yo para contarlo, pero quiero que sepan que mientras veía
Cuando los Hijos Regresan me sentí un
poco incómodo, ya que en un principio el filme me saco de mi zona de confort
¿Sería esta la segunda película mexicana al hilo que tendría que recomendar? Afortunadamente
(supongo) al llegar más o menos a la mitad, la calidad de la cinta cayó en
picada a la acostumbrada mediocridad del cine nacional, haciendo que mi odio
siga siendo justificado.
En Cuando los Hijos Regresan veremos las
desventuras a las que se enfrentan una pareja casada cuando sus hijos, todos ya
mayores, deben regresar a vivir a la casa en que fueron criados. Después de una
larga vida de trabajo, Manuel (Fernando Luján) ha decidido jubilarse y vivir un
retiro tranquilo junto a su esposa Adelina (Carmen Maura). Los planes de Manuel
y Adelina se ven interrumpidos cuando, por cuestiones monetarias o
malentendidos personales, cada uno de sus hijos regresan a vivir con ellos. Ahora
Manuel y Adelina harán todo lo posible por sacar a sus arrimados hijos de la
casa y ayudarlos a que cada uno continúe con su propia vida.
Puede que la
primera mitad del filme no sea verdaderamente original, ni en su trama ni en
sus personajes, sin embargo, con actuaciones decentes y un ritmo bastante
agradable, el inicio de la cinta pintaba bastante bien, siempre llevando el
tono relajado de una comedia ligera, pero todo esto va degradándose poco a poco
entre más avanza la historia.
Para la
segunda parte de la película ya tenemos a un reparto muy numeroso, la mitad del
cual no se desarrolla adecuadamente y que, siendo sinceros, no resulta tan
gracioso como los mismos actores piensan que son. Lo peor del caso es que
muchos de los chistes resultan chistosos, por lo menos en un principio, pero
por alguna razón u otra se decide alargar estos segmentos de manera
innecesaria, perdiendo la gracia cada minuto que pasa ¿Por qué conformarse con
un buen chiste de un par de minutos si podemos alargarlo hasta hacer una escena
de diez minutos o más? En este caso “más” no necesariamente significa “mejor”.
El tiempo
que se desperdicia en chistes sosos pudo haberse utilizado mejor para arreglar
los numerosos agujeros en la trama. Para sorpresa de absolutamente nadie, la
historia alcanza un final feliz, uno sacado completamente de la manga, basado
en más chistes sin gracias, soluciones que no son más que un aburrido “Deux Ex
Machina” y supuestos arcos de personaje que nunca se plantearon en primer lugar
y que en muchas ocasiones se sienten como la solución a un problema que nunca
vimos para empezar.
No sé si se
deba a un caso de “demasiados chefs en la cocina” como dicen por ahí, pero la
tan dispar calidad entre la primera mitad de la película y la segunda me hace
pensar que cada uno de los guionistas tenían una visión muy distinta para el
proyecto y nunca lograron ponerse de acuerdo entre ellos, dando como resultado
un revoltijo que, aunque no es incomprensible, si resulta rebuscado y en
momentos carente de sentido. Cuando los
Hijos Regresan tiene sus buenos momentos, pero el producto final no es más
que un montón de potencial desperdiciado con uno que otro momento divertido,
pero ¡Hey! ¿No es precisamente eso lo más característico del cine mexicano?
Cuando los
Hijos Regresan: 2/5. Meh.
Mejor que:
El Cumple de la Abuela (2015), 3 Idiotas (2017), El que Busca Encuentra (2017).
No tan buena
como: Hazlo como Hombre (2017), El Jeremías (2015).
viernes, 22 de diciembre de 2017
Cine Barato: Extraordinario
Hay dos
razones por las que no me agradan las películas “con mensaje”, de esas que
están diseñadas específicamente para ser emocionalmente manipuladoras, de las
que cuentan con una tierna historia que casi siempre se siente sacada de un
libro de superación personal; para empezar los intentos de provocar empatía son
completamente inútiles en mi debido a mi propia misantropía, por otro lado
estas historias casi siempre son terriblemente melosas, predecibles y por lo
tanto aburridas, ya que desde que empieza la película ya sabes cómo va a
terminar. Extraordinario es todo lo anterior y más, pero para mi sorpresa logra
dar unos cuantos elementos lo suficientemente buenos para evitar que la odie
por completo.
En Extraordinario veremos la historia de un
niño que lucha por ser socialmente aceptado a pesar de sus condiciones físicas.
Debido a una rara enfermedad genética, “Auggie” Pullman (Jacob Tremblay) ha
pasado por muchas cirugías que lo han ayudado a mejorar su calidad de vida,
pero que desafortunadamente no han logrado reconstruir su rostro, lo cual lo
hace sentirse inseguro cuando sus padres deciden enviarlo por primera vez a una
escuela pública. Enfrentándose a sus propios miedos y al prejuicio de los demás
niños, “Auggie” poco a poco ira aprendiendo a hacer verdaderas amistades y
encontrar una visión positiva de la vida.
Sí, lo sé,
soy un monstruo desalmado que está muerto por dentro por decirlo de manera tan
insensible y directa, pero tengo que ir directo al punto: Niño deforme tiene
dificultades para ser aceptado, poco a poco es apreciado y al final todo el
mundo vive feliz para siempre. Esta es toda la trama de la película, que
resulta emocionalmente manipuladora, trillada y sin mucho chiste que digamos,
pero si esto fuera todo lo que Extraordinario
ofrece, aquí mismo terminaría la reseña, pero hay más en esta cinta de lo que
se pude ver a primera vista.
La historia,
como ya repetí hasta el cansancio, es terriblemente trillada y predecible, lo
interesante es que la película cambia varias veces de punto de vista, dando
importancia a muchos de los personajes secundarios. La trama siempre tiene como
punto de enfoque a “Auggie”, el indiscutible personaje principal, lo
interesante es ver como su delicada y muy poco ortodoxa vida llena de
dificultades no solamente lo afecta a él sino a todos a su alrededor, tanto
dentro como fuera de su propia familia. Cada que cambiamos de narrador se nos
deja ver un enfoque diferente a un mismo problema, lo cual no solo enriquece
mucho la trama sino que también nos ayuda a conocer a los otros personajes más
a fondo, lo cual sirve a que verdaderamente empaticemos con ellos, no solo
porque eso es lo que “se espera” dentro de este tipo de historias, sino porque
realmente vemos los distintos problemas a los que todos ellos se enfrentan y,
sorprendentemente, no todos están tan intrincadamente enlazados con el
personaje principal.
Casi todo
personaje secundario tiene la oportunidad de contar su propia historia, pero la
palabra clave aquí es: “casi”. Debido a lo numeroso del reparto, al filme le
resulta difícil dar el mismo nivel de atención a cada personaje, haciendo que
algunas subtramas se sientan demasiado apresuradas e incluso incompletas, lo
cual si resulta algo decepcionante, pero para dar honor a quien honor merece,
si en verdad se desarrollara a todos los personajes con el mismo nivel de
detalle, la película duraría unas cuatro horas y se convertiría en algo
verdaderamente insoportable, un extremo que fortuna la producción nunca
alcanza.
Se supone
que Extraordinario debería dejarme
con un buen sabor de boca, siendo, supuestamente, una de esas historias que
resultan tiernas e inspiradores, lo cual debo aceptar que sí es, pero debido a
que soy un pinche amargado la cinta nunca logro tocarme el inexistente corazón.
Sí, la trama es emocionalmente manipuladora, en más de una ocasión decide
resolver problemas de la nada y el final es vomitivamente cursi ¿Pero saben
qué? Dentro de tanta dulzura se deja ver una historia muy bien contada, con
suficientes elementos destacables como para ser interesante, tierna, emotiva y
esperanzadora al mismo tiempo. No es precisamente de mi agrado, pero si tienen
ganas de ver una de estas películas supuestamente “inspiradoras”, Extraordinario es probablemente su mejor
opción.
Extraordinario:
3/5. Buena.
Mejor que:
Lo que de Verdad Importa (2017), Todo Todo (2017), La Razón de Estar Contigo
(2017), Hombre de Familia (2017)
No tan buena
como: En Este Rincón del Mundo (2016).
jueves, 21 de diciembre de 2017
lunes, 18 de diciembre de 2017
Cine Barato: Star Wars: Los Últimos Jedi
Me atrevo a
decir que el estreno de una nueva película de Star Wars siempre, SIEMPRE será un gran evento en el mundo del cine
sin importar la calidad del producto final, digo, si las precuelas no lograron
matar a la franquicia eso significa que es prácticamente indestructible. Lo
anterior lo digo porque en muchas ocasiones la devoción de los fans (grupo en
el que me incluyo) nos hace exaltar más de lo que deberíamos a una cinta por el
simple hecho de tener Star Wars en el
título. Si les parece que me estoy poniendo a la defensiva es porque en verdad
lo estoy haciendo ya que, aunque pienso que Los
Últimos Jedi es una digna integrante de la mitología de La Guerra de las Galaxias y puedo decir sin
titubear que la disfrute muchísimo, creo que lo único que recordará aquel que
lea esta reseña es que voy a decir que la película no me encantó tanto como las
últimas dos entregas de la serie. Ódienme todo lo que quieran, solo estoy dando
mi opinión…
En Los Últimos Jedi regresamos una vez más
a la galaxia muy, muy lejana favorita de todo el mundo. Aun con sus victorias
resientes, la Resistencia que se opone al poderoso Imperio Galáctico se ve
amenazada a ser completamente erradicada. Mientras la General Leia Organa
(Carrie Fisher) y sus aliados buscan la forma de escapar del abrumador poder militar
del Imperio, Rey (Daisy Ridley) se encuentra con el legendario Luke Skywalker
(Mark Hamill), quien se muestra renuente a enfrentar una vez más a los
remanentes del Imperio Galáctico. Con
todo en contra, La Resistencia se prepara para su pelea más desesperada contra
el Imperio hasta la fecha.
No voy a
mentir, en verdad me sentí muy emocionado al ver una vez a los personajes de
esta saga, tanto a los más recientes como aquellos legendarios veteranos de la trilogía
original, ya que no se deja de sentir que nos reunimos con un grupo de viejos
amigos a los que no hemos visto en mucho tiempo; por otro lado, y de antemano
pido perdón si le ofende a alguien mi opinión, me incomoda un poco que el
primer dialogo de la cinta sea prácticamente un chiste de “tu mamá”, algo que
es el reflejo de un problema constante en la cinta. Esta nueva entrega no deja
de sufrir un poco del “efecto Marvel” (termino que acabo de acuñar de
absolutamente ningún lado), es decir que la trama en más de una ocasión se
detiene para contarnos un chiste. No me malentiendan, el humor ha sido un
elemento constante dentro de toda la saga (y no me refiero al humor involuntario
de las precuelas), y siempre se agradecen estos momentos de levedad en la
historia, además de que estas “interrupciones” nunca son demasiado largas,
intrusivas o fuera de lugar, pero cuando estas suceden se siente como si en
verdad la historia se detuviera por un par de segundos para hacernos reír, lo
cual por lo menos en mi caso sí logra hacer, pero al hacerlo se rompe un poco
con el ritmo de la trama, no demasiado y de manera casi imperceptible, pero ese
detalle está ahí.
La trama de
la película en verdad me dejo con un muy buen sabor de boca, ya que casi todo
personaje en verdad logra mostrar su crecimiento a la hora de seguir con sus historias
individuales, cada uno logrando seguir con un bien desarrollado arco
argumental, la frase clave en lo anterior es: “CASI todo personaje”. El “problema”,
si en verdad quieren llamarlo así, es que la gran mayoría de los personajes,
tanto protagonistas como antagonistas son tan bien desarrollados que los pocos
personajes que no muestran el mismo nivel de detalle en sus historias
individuales los hacen resaltar como “el patito feo”, como si sus historias
estuviesen incompletas y que, tristemente, resultan irrelevantes para la trama
en general.
Sé que para
este momento ya deben de odiarme, así que poco o nada puedo hacer por evitar
que me tachen como un “hater” (pinche anglicismo mamón…), por lo que no tengo ningún
problema en decir que por cada cosa que la película hacia que me resultaba difícil
de tragar, la producción lograba hacer dos o más que en verdad me fascinaron.
La historia en verdad cuenta con el estilo “épico” que caracteriza a la saga, así
como también logra dar muchas, MUCHAS sorpresas al jugar con las expectativas
del público, haciendo que en más de una ocasión verdaderamente no sepamos hacia
donde se dirige la historia, lo cual para mi gusto la convierte en algo mucho
menos predecible y por lo tanto más emocionante. Cada película en esta nueva
etapa ha tenido un objetivo específico para Star
Wars; El Despertar de la Fuerza fue un grato recordatorio de todo aquello que
nos hizo enamorarnos de esta franquicia en primer lugar, Rogue One nos enseñó que el término “precuela” puede valer la pena
(a pesar de los esfuerzos de George Lucas por demostrar lo contrario), por su
parte, Los Últimos Jedi se encarga de
pasar la antorcha a una nueva generación, tanto de fans como del equipo
creativo detrás de esta serie. No sé qué depare el futuro de la saga y, créanlo
o no, eso en lugar de desalentarme me causa mucha emoción. Puede que Los Últimos Jedi no sea perfecta, pero
sus aciertos sobrepasan mucho a sus errores, haciendo que la producción en
verdad valga la pena.
Star Wars:
Los Últimos Jedi: 4/5. Muy Buena.
Mejor que:
Star Wars: El Desertar de la Fuerza (2015).
No tan buena
como: Rogue One (2016).
Cine Barato: La Navidad de las Madres Rebeldes
Tal vez no
fue una cinta revolucionaria ni mucho menos, pero debo reconocer que El Club de las Madres Rebeldes fue una película
que disfrute mucho el año pasado, siendo una comedia que me resulto
genuinamente graciosa; tal vez debido a lo anterior mis expectativas para La Navidad de las Madres Rebeldes eran
mucho mayores de las que debería tener, es por eso que esta secuela navideña no
sólo se puede considerar mala sino también muy, muy decepcionante al compararla
con la primera película.
En La Navidad de las Madres Rebeldes nos
encontraremos una vez más con un grupo de madres “modernas”. Un tanto agobiadas por la presión de las
fiestas navideñas, las vidas de Amy (Mila Kunis), Kiki (Kristen Bell) y Carla
(Kathryn Hanhn) se complican aún más cuando las madres de cada una de ellas
llegan de visita. Ahora las ”Madres Rebeldes” no solo tendrán que hacer todo lo
posible para tener una feliz navidad con sus respectivas familias sino que también
deberán lidiar con sus excéntricas madres.
No sé qué producción
fue la que se hizo primero y por lo tanto es imposible saber quién le copio a
quien, pero si no fuera por personajes
distintos, La Navidad de las Madres
Rebeldes y Guerra de Papás 2 pueden
considerarse como la misma película, no solo porque ambas son secuelas de
comedias, no nada más porque ambas toman a personajes ya establecidos y los
ponen en un entorno navideño, sino porque ambas cintas son igualmente
trilladas, predecibles y mortalmente simplonas en cuanto a sus respectivas
tramas.
La mayor
parte del filme se conforma por escenas en donde vemos a los actores divirtiéndose
“en familia” de una manera u otra, lo cual tal vez fue divertido para aquellos
que filmaron estas escenas pero para nosotros que vemos estas “actuaciones” no
nos dice mucho que digamos. Es como ver a una familia feliz conviviendo juntos en
su casa mientras que nosotros estamos afuera, asomándonos por una ventana y muriéndonos
de frio.
Una de las
gracias de la producción es la excentricidad de los personajes, las cuales
resultan divertidas gracias al trabajo de cada actriz, lamentablemente estas
personalidades se ven desperdiciadas al no ponerlas en situaciones más
divertidas o por lo menos no tan predecibles. Todo el reparto de actrices es
muy simpático pero la mayoría de las escenas se sienten como una mala improvisación,
no mala por las actuaciones, mala porque el guion no aprovecha verdaderamente
lo humorístico de los personajes, limitándose casi siempre a poner a las
actrices en conversaciones aburridas. La excepción a esto es Mila Kunis, no porque
ella sea la mejor actriz del reparto, al contrario, el personaje de Kunis es el
más aburrido e irritante dentro del reparto, lo cual es un problema si tomamos
en cuenta que supuestamente es el personaje principal y aun así siempre se ve
eclipsada junto a cualquier otra actriz.
No les voy a
mentir, el problema más grande que tengo con esta secuela es que la primera película
me dejo con un muy buen sabor de boca, mientras que esta segunda parte solo se
limita a colgarse de la fama de la cinta anterior y adornar todo con una capa de “espíritu navideño”
genérico, pensando que eso es suficiente
para causar gracia, lo cual dista mucho de ser el caso. Lo que sea de cada
quien, hay un par de escenas que en verdad me hicieron reír mucho, pero 10
minutos de verdadera diversión no son suficientes como para tener que soportar
los 94 restantes. Cierto, hay películas navideñas mucho, mucho peores que esta,
pero eso no excusa a La Navidad de las
Madres Rebeldes de ser mediocre. Mejor vean la primera película e ignoren
esta por completo.
La Navidad
de las Madres Rebeldes: 1/5. Mala.

Mejor que:
Guerra de Papás 2 (2017).
No tan buena
como: El Club de las Madres Rebeldes (2016).
jueves, 14 de diciembre de 2017
Cine Barato: Camino a Marte
Estoy tan
cansado de anunciar mi odio por el cine mexicano así casi tanto como ustedes de
escucharme hacerlo, algo que por sí mismo se ha convertido en un problema para mí
a la hora de hablar de cine nacional; tomen como ejemplo Camino A Marte, una película que para mi sorpresa resulto
interesante y que sin un dejo ironía me atrevería a recomendar, algo que, para
aquellos que conocen mi odio por las producciones cinematográficas mexicanas, podría
hacerlos pensar que la película en verdad debe ser un joya del séptimo arte,
algo que definitivamente no es, pero lo que sea de cada quien, es la mejor película
mexicana que he visto este año (no que esa una marca sea difícil de superar).
En Camino a Marte veremos el viaje por
carretera de un par de amigas que se topan con un excéntrico personaje. Violeta
(Camila Sodi) y Emilia (Tessa Ia) son dos grandes amigas que deciden salir de
viaje a una distante playa a pesar del delicado estado de salud de Emilia.
Durante su viaje el par de chicas se topan con Mark (Luis Gerardo Méndez), un
desaliñado joven que dice ser proveniente de otro planeta. Uniéndose al grupo,
Mark, Violeta t Emilia emprenden un viaje que hará crecer su amistad y descubrirse
a ellos mismos.
La película
es un sencillo “road trip” sin muchas complicaciones o sorpresa, sin contar lo
extraño que resulta el personaje de Mark, algo que por lo menos para mí suena
tan divertido como ver crecer el pasto,
pero algo que hace que este sencillo concepto funcione es la química entre los
personajes. En el poco tiempo que pasamos con ellas podemos sentir la amistad
entre Violeta y Emilia, una que se tiene altibajos constantes, algo que ayuda a
que su relación se sienta bastante real y que logra hacer que nos encariñemos
con estos personajes. Este balance entre las protagonistas se ve alterado por
el personaje interpretado por Luis Gerardo Méndez, lo cual agrega a la historia
un nivel de excentricidad que, si bien puede llegar a resultar un tanto
fastidioso y repetitivo, definitivamente logra dar un algo “extra” a la trama
que la hace destacar de producciones similares.
Algo que odio
de las películas mexicanas es que sus diálogos generalmente suenan forzados y
muy poco naturales, algo que siempre hace ver a los personajes como
precisamente eso: personajes leyendo diálogos. Camino a Marte evita esto gracias a un guion sencillo que, con
ayuda de las actuaciones de sus protagonistas, hace que cada interacción parezca
completamente natural y creíble. De nuevo, el personaje de Mark es la excepción
a esta regla pero tomemos en cuenta que esa es precisamente su función dentro
de la trama, el contrastar lo medianamente cotidiano con lo extravagante. Cada
que Mark abre la boca nos topamos con un dialogo rebuscado, mamón y muy pretencioso,
pero es importante señalar que esto es por diseño del guion y no por accidente
o descuido, algo que usualmente es el caso en las película mexicanas
Pude que la producción
se sencilla pero no por ello carece de encanto. Sí, en más de una ocasión la película
se siente muy pedante y estirada, con un aire hípster de autocomplacencia que
me parece casi insoportable, sobre todo acercándose el final, el cual contiene
una dialogo tan mamón que me hizo soltar una pequeña carcajada debido a lo
pretencioso que resulta, pero aun con ello no puedo negar que la cinta en
general resulta interesante. Todos dicen que hay que apoyar el cine nacional
por el simple hecho de ser hecho en México, pero yo no estoy ni remotamente de
acuerdo, ya que muchas veces esto no es más que una excusa para justificar la
mediocridad del cine mexicano; yo digo que hay que apoyar el buen cine, venga
de donde venga, y aunque no sea un clásico o algo demasiado innovador que
digamos, Camino a Marte es una película
que sí merece la atención del público. No pienso que sea una visita obligada al
cine, pero si tienen la oportunidad vean Camino
a Marte. Tú ganas este round cine mexicano, pero no hay problema, estoy
seguro que para la siguiente saldrás con una de tus usuales metidas de pata que
ayudaran a justificar mi odio hacia ti. Por ahora disfruta la victoria que te
dio esta película.
Camino a
Marte: 3/5. Buena.
Mejor que: Perfume
de Violetas (2001)
No tan
buena: Y tu Mamá También (2001), Paul (2011). Sí, ya sé que esa última no es
mexicana y ni es del mismo género pero la premisa es similar ¿Qué quieren que
les diga? No estoy acostumbrado a hablar bien del cine mexicano.
Cine Barato: Actos de Venganza
¿Alguien
sabe si Antonio Banderas quiere ser un nuevo Steven Seagal? Lo digo porque esta
es la segunda vez que veo a Banderas protagonizando una película de acción de
bajo presupuesto donde parece querer aferrarse con todas sus fuerzas a glorias
pasadas, aun cuando el papel de “héroe de acción” ya no le queda bien (aunque
lo que sea de cada quien, el tipo probablemente esté en mejor condición física
a su edad de lo que yo jamás estaré). Sea como fuere, Actos de Venganza es el tipo de película de acción genérica que
pasa sin pena ni gloria, pero debo reconocer que a pesar de ser un tanto
mediocre, no dejo de ser una entretenida pérdida de tiempo.
En Actos de Venganza veremos a un hombre
que buscara hacer justicia por su propia mano. Frank Valera (Antonio Banderas) es un abogado
que pierde a su esposa y a su hija a casusa de un violento crimen. Frustrado
por la ineficacia de la policía, Frank decide hacer su propia investigación y
cazar implacablemente a los responsables del asesinato de su familia.
No conozco
la historia detrás de esta producción, pero ya sea el guionista o el mismo
director del filme parecen haber juntado sus elementos favoritos de comics de
superhéroes y al no poder conseguir los derechos de ninguno de estos personajes
decidieron hacer su propia película, con juego de azar, mujerzuela y Antonio
Bandera, por alguna extraña razón. Con un poco de Batman de tres pesos, un
Daredevil que no es siego y un Punisher que no usa arma, el personaje de
Antonio Banderas no deja de sentirse como el personaje pirata de un comic. Esta
“inspiración” se extiende a la trama misma que, por ejemplo, plagia
descaradamente una escena del comic Batman:
Año Uno agregando apenas uno que otro elemento para no infringir totalmente
los derechos de autor.
La trama
nunca va más allá de ser una simple historia de venganza, lo cual no tiene nada
de malo, pero lo que sí parece bastante fuera de lugar es que la cinta se da a
la tarea de agregar muchas subtramas y personajes que no llegan a ningún lado,
casi casi introduciendo estos elementos en una escena y desechándolos y
olvidándolos por completo después de un par de minutos, dejando muchos cabos
sueltos que aunque no son demasiado grandes o interesantes, hacen que el guion parezca
incompleto y un poco a la “ahí se va”.
La acción
nunca es demasiado emocionante que digamos, no mala propiamente, pero
definitivamente algo que se podría ver en cualquier programa de televisión de
corte policiaco en la actualidad. Lo que resulta una gran dosis de humor
involuntario es precisamente que en muchas de estas secuencias de acción se
intenta inyectar un poco de dramatismo, el cual termina siendo ridículo e
imposible de tomar en serio, o por lo menos tan en serio como la propia
película pretende que se tome.
Todo lo
anterior no es muy halagador que digamos, pero a pesar de ello me atrevo a
decir que, aun sin ser espectacular, Actos
de Venganza resulta entretenida. No puedo decir que la película es buena, a
lo mucho puedo tacharla de “competente” y, para ser completamente sincero, es
probable que mi predilección por las malas películas de acción de los 80´s y
90´s estén haciendo que le dé a esta película mucho más crédito del que en
realidad merece. No hay motivo para ver esto en el cine, pero pienso que puede
ser una buena forma de perder el tiempo cuando en verdad no hay nada mejor que
hacer.
Actos de
Venganza: 2/5. Meh.
Mejor que: Vigilante
Nocturno (2017)
No tan buena
como: Una Noche Para Sobrevivir (2015), El Vengador Anónimo (1974)
lunes, 11 de diciembre de 2017
sábado, 9 de diciembre de 2017
miércoles, 6 de diciembre de 2017
Cine Barato: Guerra de Papás 2
No sé si es
porque ya estoy cansado a estas alturas del año o es un extraño y muy penoso
caso de nostalgia, el punto es que aunque Guerra
de Papás 2, a pesar de ser una mediocre película navideña que bajo ninguna circunstancia
podría llamarse “buena”, y aun cuando estoy casi seguro que olvidare que la vi
en no más de un par de días, debo reconocer que no la odie, digo, tampoco puedo
decir que fue un rato particularmente agradable pero lo mejor que puedo decir
es simplemente que la odio.
En Guerra de Papás 2 veremos las desventuras
de dos familias que deciden pasar la navidad juntos. Por razones que
francamente no tengo ganas de explicar, Brad Whitaker (Will Ferrell) y Dusty
Mayron (Mark Wahlberg) deciden que es una buena idea que ambas de sus familias
pasen la navidad juntos. Lo que debería ser una sencilla y agradable reunión familiar
se convierte en un caos cuando el padre de Dusty, Kurt (Mel Gibson), decide
visitar a su hijo y su familia. Kurt, quien aparentemente disfruta del
sufrimiento de todos a su alrededor, se dará a la tarea de destrozar la ya de
por si frágil amistad entre Brad y Dusty mediante una serie de mal entendidos y
enredos que supongo tienen la intención de ser graciosos.
Sé que la pregunta
en la mente de todos es saber que tan bien se lleva la continuidad entre esta
secuela y la película original, la respuesta es no sé ni me importa ya que
nunca vi la primera Guerra de Papás,
pero por lo menos, y a favor de esta segunda parte tengo que decir que, aunque
un poco confusas en un principio, la relación entre todos los personajes llega
a ser comprensibles sin necesidad de indagar en la basta y extensa mitología de
esta serie. Creo que es muy claro, pero sólo por si acaso quiero aclarar que
estoy siendo sarcástico en cuanto a lo de la compleja continuidad.
Cada chiste
se basa en que alguien se cae, se golpea en la cabeza o recibe alguna clase de percance
físico, lo cual sería mucho más graciosos si estas situaciones no se pudiera
ver a kilómetros de distancia, haciendo que conozcamos el final del chiste
cuando este prácticamente no va ni a la mitad. Lo que debo reconocer que sí me
resulto moderadamente gracioso fue ver al personaje de Mel Gibson disfrutando
hacer miserables a todos a su alrededor, aunque para ser sincero, no estoy
seguro de que Mel Gibson esté actuando y tal vez en verdad disfruta del
sufrimiento de los demás en la vida real.
No hay más
que decir sobre esta película, tiene su grado de comedia física caricaturesca
junto con la usual cursilería y mensaje de unión familiar que tienen las películas
navideñas. Sé que sueno muy duro, pero como lo dije al principio, no odie Guerra de Papás 2. La película está
destinada a ser una de tantas que se verán repetidas cada año en la televisión abierta
durante el mes de diciembre, de esas que no le pones demasiada atención y que
son una buena forma de arrullarte mientras caes en coma por haber tragado tanto
en la cena navideña o el recalentado de la misma. Guerra de Papás 2 es mediocre y no vale la pena gastar tiempo ni
dinero para ir a verla en el cine pero ¡Hey! Por lo menos no es Emoji La Película.
Guerra de
Papás 2: 1/5. Mala.
Mejor que:
Emoji La Película (2017), que sigue siendo el punto más bajo para cualquier película
de comedia familiar (animada o no).
No tan buena
como: El sinfín de películas familiares navideñas que existen… tal vez con excepción
de Historia de Navidad 2 (2012), la más innecesaria secuela de una película
navideña jamás concebida.
martes, 5 de diciembre de 2017
Cine Barato: Victoria y Abdul.
Creo que ya
lo he mencionado antes, pero pienso que uno de los más curiosos triunfos de una
película puede ser el que logre interesarte en un tema que tal vez, bajo
cualquier otra circunstancia no te llamaría la atención, al menos no
completamente, como en el caso de Victoria
y Abdul, cinta que logro despertar mi interés en la historia de los últimos
días de la reina Victoria y su relación con un sirviente musulmán, esto a pesar
de que no soy precisamente un gran conocedor de las figuras históricas de El
reino Unido (a menos que aparezcan en un
episodio de Doctor Who).
En Victoria y Abdul veremos la amistad que
surge entre la soberana del imperio británico y un humilde sirviente
proveniente de India. Prácticamente por accidente Abdul Karim (Ali Fazal) es
llevado desde India a Inglaterra para convertirse en un sirviente de la Reina
Victoria (Judi Dech). Debido a su extravagancia y su peculiar devoción por la
Reina, Abdul comienza a forjar una amistad con Victoria, algo que será visto
con malos ojos por el resto de la familia real.
La sorpresa
más grande en Victoria y Abdul es que
en realidad no hay ninguna sorpresa. Sé que lo anterior suena a lo más tonto y
aburrido que se puedan imaginar en una película pero permítanme tratar de
explicarme; la trama resulta bastante sencilla, realmente enfocándose en la
amistad que poco a poco se va dando entre los protagonistas y aunque sí surgen
varios conflictos y dilemas, ninguno de ellos se extiende demasiado, en muchas ocasiones
resolviendo algún altercado de manera casi inmediata, algo que evita que la
trama se convierta en un engorroso y complicado melodrama lleno de
conspiraciones o giros inesperados, lo que a su vez hace que la historia nunca
se desvié de su enfoque principal que es, como creo que ya dije demasiadas
veces, la amistad de los personajes.
Algo que fue
bastante agradable fue el hecho de que, por lo menos en su mayor parte, la película
sea una comedia (aunque el último acto sí se inclina hacia el drama). No soy ni
remotamente experto en el tema, pero la mejor manera en que puedo describir el
tipo de humor del filme es que resulta bastante “británico”. La comedia es
bastante sutil e inteligente, basándose principalmente en dialogo y no en
exagerada comedia física, que es lo que normalmente se llega a pensar al
escuchar la palabra “comedia” en una película. Sé que esto me pinta como el mamón
estirado que quiero evitar ser, pero me atrevo a decir que el tipo de comedia
en Victoria y Abdul no será del
agrado de todo el mundo debido a su sutileza y refinamiento. Si en este momento
me odian por sonar tan pretencioso, no los culpo, yo también me siento asqueado
de mí mismo por esto.
La producción
en general puede no ser tan llamativa o interesante para todo el mundo, pero
algo que no creo que se pueda discutir bajo ninguna circunstancia es la excelente
actuación de Judi Dech, quien en verdad es el alma de toda la película, dándonos
una interpretación que puede ser tanto divertida como emotiva y melancólica al
mismo tiempo, algo que solo una gran, GRAN actriz como Dech podría lograr de
manera tan convincente.
Pienso que
el “punto flaco” de Victoria y Abdul
es el mismo que aqueja a cualquier producción basada en algún hecho histórico de
la vida real, y es que no se trata de ser fiel a los libros de historia sino a
exponer de manera comprensible y entretenida un periodo de tiempo en el pasado,
algo que muchas veces tiene como consecuencia la “distorsión” de los eventos
reales con tal de hacerlos más entretenidos para el público, algo que
indudablemente sucede en Victoria y Abdul,
sin embargo, y como acabo de decir, la película está más interesada en contar
una anécdota divertida y no ser una clase 100% fidedigna de historia. Puede que
no sea una producción que se quede grabada permanentemente en la memoria del
espectador, pero en definitiva Victoria y
Abdul resulta una experiencia entretenida y muy interesante.
Victoria y
Abdul: 3/5. Buena.
Esta vez no
me atrevo a comparar la película con
otra similares, por el simple hecho de que mi marco de referencia es prácticamente
inexistente en cuanto filmes históricos del Reino Unido que no involucran a
extraterrestres y viajes en el tiempo.
jueves, 30 de noviembre de 2017
martes, 28 de noviembre de 2017
Cine Barato: La Gran Fuga
Así como no
espero que toda película que sale en el cine sea una obra maestra del séptimo arte,
también es justo esperar que no toda cinta deba ser una súper producción de
miles de millones de dólares. Indudablemente hay lugar para proyectos no tan ambiciosos
(ni tan costosos) dentro de las salas de cine, lo importante es que se brinde
algo entretenido o que se tenga algo importante que decir, pero en el caso de La Gran Fuga, aunque no puedo llamarla técnicamente
mala, la verdad es que me resulto aburrida y sin mucho chiste que digamos.
En La Gran Fuga veremos los problemas en
los que se meten un par de hermanos especialistas en robar autos de lujo.
Andrew (Scott Eastwood) y Garret Foster(Freddie Thorp) que se ganan la vida
robando autos de colección y vendiéndolos al mejor postor. Después de ser
descubiertos tras su último “trabajo”, los hermanos Fosters son reclutados por
un peligroso criminal internacional para robar un lujoso Ferrari que pertenece
a un mafioso rival. Ahora Andrew y Garret deberán reunir un equipo de profesionales
y ejecutar su golpe más peligroso (y lucrativo) hasta la fecha.
Normalmente
me gusta describir gradualmente lo que me gusta o disgusta en una película,
pero en este caso debo ir directo al grano: Los protagonistas tiene la misma presencia
y carisma que un par de calcetines en un tendedero. Las actuaciones son malas,
no en el sentido de que sean exageradas sino todo lo contrario, la gran mayoría
de los actores parecen más preocupados por verse bien ante la cámara que en
darnos una interpretación agradable y creíble de sus personajes, dándonos como
resultado a personajes que tienen una misma reacción para cualquier escenario
que se les presenta, lo cual me hace pensar que tal vez son robots que
torpemente intentan imitar la conducta humana y que fallan abrumadoramente en
su intento.
La historia
en sí misma es entretenida, tal vez un poco más complicada de lo que una película
de carros deportivos y persecuciones llamativas debería de ser, pero esto le
permite darnos una que otra sorpresa en la trama que resulta agradable e
inesperada PERO la verdad es que la cinta da muchas vueltas al asunto, presentándonos
a varios personajes que cuya aportación a la trama es escasa o nula, con esto
alargando la película más de lo necesario, tal vez no demasiado, pero
definitivamente hay muchas escenas que salen sobrando.
La película
en muchas ocasiones se siente lenta y algo aburrida, por suerte siempre que
esto comienza a suceder una escena de acción sencilla pero efectiva se
encuentra a la vuelta de la esquina para romper la monotonía. La acción es
entretenida por sí misma, aunque no tan espectacular ni llamativa como en otras
producciones similares, algo que suena a algo malo pero en realidad no lo es
tanto, ya que esta relativa “sencillez” le brinda cierto grado de “realismo” a
las persecuciones en auto, esto sin privarnos de vez en cuando de uno que otro
choque aparatoso.
Tal vez lo más
destacable del La Gran Fuga sea su colección
de autos de lujo, pero esto casi me hace pensar que la película no es más que
una excusa de uno o varios coleccionistas de autos deportivos para presumir sus
colecciones en la pantalla grande, creando un modesto pero competente filme de acción
alrededor de estos autos para lograr ese cometido. Como dije al principio, no
puedo decir que La Gran Fuga se mala,
el problema que tengo es que no tiene ningún elemento que la haga destacar en
mi mente de todas las otras producciones con temáticas similares. Si esperan
ver algo extravagante y ridículo como en la serie de Rápidos y Furiosos, saldrán bastante decepcionados, pero si son
amantes de los autos, quieren ver una película de acción sencilla y están dispuestos
a soportar actuaciones acartonadas, La
Gran Fuga es una inofensiva pérdida de tiempo.
La Gran
Fuga: 2/5. Meh.
No tan buena
como: Rápidos y Furiosos 8 (2017), 60 Segundos (2000), Need For Speed (2014),
Baby Driver: El Aprendiz del Crimen (2017). Esta última sigue siendo película
favorita del 2017 y La Gran Fuga no le llega ni a los talones.
Mejor que:
No sé… Tom y Jerry: Rápidos y Furiosos (2005). ¿Qué quieren que les diga? No se
me ocurre nada…
martes, 21 de noviembre de 2017
lunes, 20 de noviembre de 2017
Cine Barato: La Liga de la Justicia
No hay
porque engañarnos a nosotros mismos, fuera de la gran, GRAN excepción de Mujer Maravilla, la incursión al cine
por parte de DC Comics ha dejado mucho que desear, y antes de que me acusen de
ser un fanboy Marvel, déjenme decirles que tienen razón, pero también deben
saber que mi película favorita de todos los tiempos es El Caballero de la Noche, así que su argumento en mi contra es invalido.
Es por su menos que satisfactorio desempeño en el cine por parte de DC que mis expectativas
para La Liga de la Justicia era,
digamos, precautoriamente optimistas, o en términos mucho menos mamones,
esperaba lo mejor pero me preparaba para lo peor, y después de ver la película
debo decir que aunque no estoy impresionado, tampoco puedo decir que fue un mal
rato.
En La Liga de la Justicia veremos a uno de
los grupos más emblemáticos de superhéroes unir fuerzas en contra de un enemigo
común. Tras la abrupta muerte de Superman (Henry Cavill), un malvado y poderoso
alienígena conocido como Steppenwolf (Ciarán Hinds) ve una oportunidad para
conquistar el planeta Tierra. Con una invasión extraterrestre inminente, Batman
(Ben Affleck) se da a la tarea de reunir a los héroes más poderosos de la
tierra y salvar al mundo.
La historia
de la película hace lo mejor que puede para mantenerse tan sencilla y tan digerible
como le es posible, y aunque en su mayor parte logra hacerlo, tropieza un poco
al tratar de desenredar el desastre argumental y narrativo en el que quedo la
franquicia después de Batma v Superman,
lo cual era inevitable y aunque la gran mayoría podrá estar en desacuerdo
conmigo, pienso que La Liga de la
Justicia logra reparar algo que yo mismo pensé que no tenía arreglo alguno.
Los huecos argumentales siguen ahí, eso es inevitable, pero por lo menos tratan
de justificarlos y hacerlos embonar en una continuidad que apenas en esta
entrega comienza a tener forma. Más importante aún, La Liga de la Justicia se da a la tarea de darnos una sola historia
concreta, con su comienzo, nudo y desenlace, dándonos como resultado una historia
entretenida. Relativamente sencilla y autocontenida en lugar de querer
vendernos las siguientes cinco o diez películas de DC Comics, lo cual siempre
se agradece.
A pesar de
contar con un gran reparto de personajes y poco tiempo para conocerlos a todos,
la película hace un buen trabajo en darle a cada personaje su momento de gloria
en la pantalla, equilibrando bastante bien el tiempo que se le dedica a cada
personaje, dándonos la oportunidad de empezar a conocer a cada uno de ellos y querer
ver más de sus aventuras en el futuro… tal vez con excepción de Aquaman (Jason
Momoa), que no deja de sentirse como que “debe” estar aquí aunque en realidad
tiene poco o nada que aportar tanto al equipo como a la trama ¿pero que se le
puede hacer? El personaje de Aquaman en general es ha sido un chiste que se
cuenta solo durante años.
Hay algo que
no se puede discutir (o por lo menos eso espeo), los efectos especiales son lo
que se espera de una película de superhéroes en estas fechas, buenos pero no
espectaculares, no tanto porque no sean impresionantes sino porque a estas
alturas ya estamos muy acostumbrados a ver este tipo de espectáculo visual en
el cine, con dos pequeñas excepciones: en momentos el personaje de Cyborg (Ray
Fisher) en verdad parece una caricatura debido a que su personaje es creado un
85% por efectos especiales, lo cual lo hace resaltar, y no de manera muy grata
que digamos junto a otro personajes, algo que distrae bastante de la “seriedad”
de la escenas que se enfocan en este personaje. Por otro lado, y tal vez esto
sea solo idea mía y que esté buscando maneras de hacerla de pedo nomas porque
sí, Steppenwolf parece sacado de un videojuego y aunque si tiene un diseño
intimidante cual villano que es, no deja de sentirse un poco ridículo al
interactuar con otros personajes, de nuevo, es como ver a una caricatura junto
a personas reales, divertido pero no deja de romper la ilusión de “realismo”,
si es que en verdad se puede hablar de realismo en un a película de súper
personas en trajes coloridos y ridículos.
Si esperan
que diga que La Liga de la Justicia
es la película que viene a salvar al universo DC, lamento decepcionarlos, pero
ese no es el caso. Por otro lado, si piensan que voy a decir que La Liga de la Justicia es basura
irredimible, también están en un error. Estamos tan acostumbrados a la hipérbole
(mala costumbre que yo también tengo) que pensamos que solo hay de dos sopas: o
las películas de superhéroes son una total pérdida del tiempo o son el mejor
invento de la humanidad desde el pan rebanado, pero La Liga de la Justicia no cae en ninguna de esas dos categorías, sentándose
muy cómodamente en un lugar en medio de esas dos nociones. La película es
entretenida y relativamente sencilla, lo cual la hace muy disfrutable tanto
para fans de los comics como para aquellos con vida social activa, pero también
es cierto que dentro el cada vez más saturado subgénero de superhéroes, hay
producciones mucho más interesantes que esta. Lo que sea de cada quien La Liga de la Justicia puede no ser terriblemente
innovadora, pero de que es un buen rato en el cine, no creo que eso se pueda
negar.
Ahora estoy
listo para que me digan que soy un idiota por no amar esta película y también que
me tachen de imbécil por no odiarla tanto como debería. De verdad que no hay público
más difícil de complacer que a los pinches ñoños clavados de los comics… Si lo
sabré yo… ¡Yo soy uno de ellos!
La Liga de la Justicia: 3/5. Buena.
Mejor que: El Hombre de Acero (2013), Batman V Superman: El
Origen de la Justicia (2016), Escuadrón Suicida (2016).
No tan buena como: Mujer Maravilla (2017).
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